The Old Times: la desvergüenza hecha música

Perfil(es)

Daniel López González es el baterista del grupo. Nacido en Tarancón, Tarancón, hace 23 años. Estudiante de Periodismo además de músico. De niño soñaba con ser arqueólogo. Le gusta su compañero de grupo Jose y odia a su compañero de grupo Jose. El Periodismo es su afición fuera de la música. Se queda con la canción “Fell On Black Days” de Soundgarden y Dave Grohl como artista. Si no fuese músico sería periodista, a pesar de que ninguna de las dos le da de comer.

Jose Javier Serrano Moreno es el guitarrista del grupo. Nacido en Cuenca hace casi 20 años. Estudiante de Grado Maestro en Educación Primaria y Grado Profesional de Música en el Conservatorio de Cuenca. De niño soñaba con ser veterinario. Le gustan las guitarras y odia a los ignorantes que hablan sin saber. Teatro, escribir y dar clases particulares son sus aficiones fuera de la música. Se queda con el álbum “Break the Cycle” de Staind y Alter Bridge como artista. No sabe lo que sería si no fuese músico aunque le tienta ser camarero.

WhatsApp Image 2016-10-30 at 00.14.39.jpeg
El quinteto Old Times: Roberto García, Jose Javier Serrano, Óscar Alarcón, Miguel Solera “Colin” y Daniel López. // Foto: Alfredo Cobo

Un sonido propio

The Old Times se toma la vida en broma y la música como algo muy personal. Daniel López, batería, y Jose Javier Serrano, guitarra, nos abren las puertas de su estudio de grabación, un lugar pequeño pero ampliamente cómodo para dar rienda suelta a los compases de un grupo que comenzó su andadura en 2013. De un trío que hacía covers pasaron a  cuarteto con la incorporación del nombrado batería. Miguel Solera, “Colin”, es la voz principal y guitarra rítmica; Roberto García era el, hasta hace poco, bajista de una banda que quedó en quinteto cuando Óscar Alarcón entró con su guitarra rítmica.

En busca de un sonido todavía más propio, de un disco completo con edición física incluida y de un nuevo bajista, hacen un llamamiento a los lectores de Compact Cheese para sugerencias de cualquier tipo. El nombre del grupo, no viene tanto como ellos dicen por ser tan malos en labores de bautismo sino, como nos explica Jose, “porque sin los viejos tiempos no habríamos llegado formar el grupo. Nuestros inicios siempre nos ponen los pies en la tierra y nos dicen: ¡Eh! Poco a poco”. Tener en cuenta unos orígenes y lo que cada uno es para conseguir seguir adelante, que nadie empieza sabiendo y todos empezamos desde cero en cualquier materia.

Gente muy distinta que les une el amor por la música y las ganas de crear a ritmo de un rock, un sonido y una estética diferente. De ahí que la palabra alternativo sea la que mejor se amolda a sus características: “Ya no es sólo lo que nos gusta escuchar sino lo que nos gusta tocar, —comenta Jose— que ahí entramos en terrenos muy inhóspitos porque yo, por ejemplo, que escucho un montón de new metal sé que no puedo tocar new metal con Old Times, pero sí que como tengo influencias pues algún toquecillo… El cantante, que es indie, pues mete cosas indies… Son cosas ya de capacidad de tocar.” El grupo es, como bien nos dice Dani, un auténtico contrato social, marcarse un camino hacia un mismo lado pese a sus diferencias musicales: “Aunque tengamos partes más complejas, más técnicas, más melódicas a todos nos gusta llegar a un punto de la canción y partirlo por la mitad y no pensar si está sonando todo lo bien que debería sino en cómo está sonando y lo que estás transmitiendo con la música.”

DSC_0069

De una canción fantasma a un EP

El paso de las covers a crear temas propios fue algo que a Jose le produjo una felicidad absoluta, como nos cuenta, y que no fue hasta la llegada de Dani cuando consiguieron componer esa primera composición Old Times: “Estaba yo haciendo una gilipollez con la guitarra que era sobre un tema de los Who que me había aprendido esa semana, me puse a hacer tonterías y… ¡Eh! ¡Eh! ¡Eso mola! ¡Eso mola! ¡Sigue, sigue! Y ya nos encabezonamos e hicimos un tema entero, se lo enseñamos a estos y viendo ya que, digamos que dos contra uno pueden más que uno contra dos, o sea que ya empezamos de manera… ¡Ostia! Esto puede ir a algo chulo.” De ahí surgió esa necesidad de músico de crear un disco completo, que llegó en forma de EP. “El proceso compositivo de Old Times digamos que nos llevó a hacer canciones parecidas y muy distintas entre sí. ¿Qué pasa? Llegó un punto que hay canciones que se dejan de tocar, y este fue el caso de la primera canción que compusimos que es “Not a Shame”. Y esa canción para mí significó mucho porque fue la primera canción que compuse como grupo con Old Times, fue el primer solo que me paré a componer, fue la primera armonía que me paré a pensar… y como para mí esa canción significaba tanto, no iba a estar en el EP y ya la estábamos dejando de tocar yo quería que el espíritu siguiera de alguna manera con nosotros y por eso propuse el título de “Shameless”, de ese sinvergüenza, ese… lo que te quiero decir, vamos a quitarnos de tapujos, de tópicos y de prejuicios, vamos a ser quienes somos y vamos a compartirlos con todos vosotros.” Un EP que se puede escuchar y descargar desde 0 € hasta cualquier precio simbólico desde la plataforma Bandcamp.

Como todo buen grupo alternativo, en el sentido auténtico de la palabra, sienten la necesidad de hacer música para que les guste a ellos y no a la masa: “Las canciones son muy distintas, aunque seamos nosotros las canciones son muy distintas, lo mío va un poco por esa línea de decir vamos a tocar esto porque somos nosotros y este EP aunque no tenga nada que ver una cosa con la otra, es nuestra identidad y no estamos avergonzados de los que somos.” Así nos hablan también de sus intenciones de futuro en cuanto a grabar el codiciado LP: “Si “Shameless” era un poco batiburrillo de lo que éramos, un inicio como grupo, la intención ahora es intentar aglutinar un poco más lo que somos y nuestro sonido para que suene como algo que pudiera funcionar como un disco de verdad y no simplemente como EP.”

DSC_0158.JPG

Músicos multitarea

Un grupo que se siente a gusto en estudio, donde a pesar de tener sus más y sus menos, acaban en risas y temas donde sus sonidos confluyen en uno. Sin embargo, no ponen en duda que esa adrenalina desprendida de su vena más rock tiene su máxima expresión sobre un escenario, como recuerda Jose en sus inicios: “Yo cuando empecé a tocar, ya no con Old Times, sino al principio del todo, yo me he encontraba muy a gusto en directo, es más, con la mierda que tocábamos yo me lo gozaba y todo el mundo me decía “¡es que eres un puto flipao, tío! Me acuerdo que el hermano de un amigo mío dijo: “¿Qué se cree? ¿James Hetfield?” Y claro, yo antes me sentía muy a gusto en directo, lo pasábamos muy bien, y ahora también, pero después de haber grabado un disco y haber descubierto lo que era el proceso de grabación y tal me encuentro muy, muy a gusto en un estudio.” No por ello se consideran músicos de un solo palo, en su actitud alternativa combinan otras variantes que no encajarían en un principio con ese estereotipo que se tiene del músico de género: “Yo tengo mil ideas. Como estudio clásico, tengo la posibilidad de escribir en partitura y, por ejemplo, recientemente se me ha ido la puta olla y he escrito tres obras: una para piano; otra para piano, guitarra, violonchelo, violín; y otra para viola, piano: ¡¿Quién escribe para viola?! Y mi intención es grabarla con músicos que toquen esos instrumentos porque yo no… Y claro, esto surge de… esto no lo puedo hacer con Old Times. Yo me planteo la música desde un concepto de yo quiero hacer este tipo de música, con este tipo de letra, con este tipo de guitarras para que la gente que está ahí fuera sienta lo mismo que he sentido yo con los grupos que he escuchado. No estoy solo, hay gente que me comprende, hay gente que comprende mis gustos porque… ¡Coño! Hace falta que en este mundo tan globalizado nos sintamos acogidos y no sea cada vez más un mundo frío e inerte que parece que estamos más conectados pero cada vez más insensibles.”

Por medios y condiciones, un grupo que tiende al garage rock pero cuyo concepto se desintegra al contemplar sus elementos armónicos y rítmicos, “lo que nos diferencia en esencia del garage rock es que un par de músicos somos músicos teóricos y a partir de eso nos enviciamos y en ocasiones lo queremos hacer demasiado complejo y el garage es simple y directo.” En cuanto a la etiqueta de alternativo, de independiente, Dani remarca esa confusión que existe entre lo autogestionado con lo propiamente alternativo: “Si hablamos de alternativo como  esa etiqueta que le pones a algo que no sabes bien cómo etiquetar yo creo que sí tiene un sentido y puede ser ahora incluso más que nunca, con la apropiación que se ha ido dando con la estética del rock por parte de algunos grupos que se consideran totalmente comerciales, es más importante que nunca saber diferenciar lo que es un grupo de rock alternativo que se lo guisa y se lo come él solo, que no tiene más medios e intenta hacer algo distinto, de un grupo de rock alternativo que surge directamente con la expectativa de ser un grupo comercial y que roba la estética.”

DSC_0083

En cuanto a esa autogestión también se comportan como un verdadero grupo underground, todo sale de sus bolsillos. Su único fin en este sentido: no perder dinero. Su objetivo es hacer algún modelo de crowdfunding en el momento que tengan algo más de difusión. “Lo que intentamos hacer es eso: no perder pasta. Toda la pasta que ganamos, la invertimos aquí, la pasta del grupo para el grupo. El grupo es un agujero de tiempo y dinero, aparte del trabajo es pasta y no sacar una edición física no es porque no nos hubiera gustado.” Y es que, como buenos aficionados, ven en tener una edición física algo no sólo fetichista, sino como símbolo de apoyo a un grupo: “Lo importante del disco es porque cuando vas a un concierto y ves un grupo que te gusta muchas veces compras el disco no porque vayas a escucharlo fuera de internet, lo haces por apoyar al grupo… con lo que se refiere a grupos pequeños ha pasado a ser simbólico, es un apoyo, mucha gente no lo saca del envoltorio si quiera, pero me gustaría que la gente tuviera mi disco”, comenta Dani en relación a apoyar a grupos, dando ejemplo, enfundado en una camiseta de los Fizzy Soup.

Un circuito alternativo

Un apoyo, un circuito en cuanto a grupos alternativos se refiere que echan de menos en la comunidad. “El problema de la música en Castilla-La Mancha, pasa en España pero aquí es especialmente acuciante, es un problema estructural, parte desde la población porque socialmente la música en directo no está tan valorada como en otros sitios; no hay tantos pubs, no hay tantas salas, no hay tantos sitios para dar conciertos, asociaciones, no hay tantos apoyos.”  Ven más fácil tocar en Castilla-La Mancha que en lugares más grandes, pero echan en falta la afluencia, ese  circuito propio, promovido no sólo por el problema estructural de una sociedad que no se interesa por la música lo suficiente sino por los propios músicos a los que les falta fuerza para unirse.

A todo esto viene a cuento la pregunta al aire formulada por la cantautora Ara Musa, con la que este equipo pudo hablar el pasado 1 de abril, que se cuestionaba cómo en Tarancón había mucho más movimiento de grupos y conciertos que en toda Castilla-La Mancha: “La respuesta universal de lo que tenemos en Tarancón se llama Javier Collado, también conocido como Javi Huevo, que canta en Zas!!Candil, canta en Coatscats, es el que lleva Abierto Bar, es una de las cabezas visibles de Caño-On Festival desde la Asociación Cultural Barrios de Luna. Es eso, tenemos gente muy inquieta y ese trabajo es el que permite que haya tantos conciertos aquí en Tarancón, pero ojalá hubiera más gente como él en más sitios”, nos cuenta Dani con orgullo, a lo que Jose añade cómo les ha ayudado desde un principio: “Además, Javi Huevo es una de las razones principales de que Old Times esté activo, y de muchos grupos de aquí en Tarancón. En cuanto a Old Times, cuando nos planteábamos el grupo como trío nos encontrábamos en la tesitura de que no teníamos local para ensayar porque veníamos de una situación un tanto problemática y teníamos que encontrar un local donde ensayar, y yo conocía  Javi, hablé un poco con él y me posibilitó venir aquí con mi ampli, con mis amigos y a tocar.”

DSC_0115.JPG

Así critican de igual manera las ayudas y apoyo para las bandas por parte de entidades públicas, cuyo objetivo sería el de difundir la cultura: “Precisamente la universidad, que es un ámbito cultural… es público… en el que se intenta difundir la cultura y enseñar, formar a gente culta, que ¡coño! Culta, cultura… la música está también ahí y que hagan un concurso para intentar hacer difusión de la música me parece cojonudo. Yo cuando lo vi me pareció… ¡Buah! Ahora sí que vamos a poder tener una oportunidad de grabar un disco y tal. Y vino éste y dijo: No, no, mira, que aquí dicen que se quedan los derechos de autor.” Porque saben que hacer música es un tema serio en el que es tan importante la libertad para crear como el reconocimiento, que en ocasiones se suplanta por dinero: “Al final lo que pasa es que ya no es derechos de utilización durante cierto tiempo, es derechos de uso, distribución, todos los derechos; en el momento que tú te metes ahí y por casualidad ganas, dejas de ser dueño de tus canciones, eso es lo que sobra totalmente en Castilla-La Mancha.”

No sólo por no tener sello y ser un grupo pequeño, sino por la idea de la difusión de la música, apuestan por licencias libres, como Creative Commons: “El modelo de distribuir el disco estaba claro que iba a ser en canales gratuitos, en Bandcamp un modelo de name your price porque era un EP. Era nuestro primer trabajo y en ese momento era, bueno, hay mucha gente que le va a tirar para atrás el hecho de tener que pagar sin conocernos y hay gente que cuando nos conozca sí va a querer pagar por nuestro trabajo y apoyarlo.” En cuanto a la cuestión de la licencia CC priorizan esa difusión libre de la cultura en la que el derecho a compartir esté a la misma altura que la obligación, aunque sea moral, del reconocimiento, como indica Dani: “Es mucho más beneficioso que alguien pueda utilizar nuestra canción con un modelo de cultura más abierta y que nos de crédito por ello… Ahí es más tema de la atribución, y que está bien que es un trabajo que sea reconocido, que si aparece en algún sitio que por lo menos lleve nuestro nombre, por eso el tema de la licencia CC es algo simbólico que representa eso, al menos para nosotros. No nos vamos a ganar la vida denunciando a nadie por nuestros derechos y tampoco tenemos dinero para ser socios de la SGAE.”

DSC_0126.JPG

Además se sienten muy satisfechos de la acogida que tienen sus videos en YouTube, con casi 800 visitas en menos de un año, a pesar de ser un grupo con poca difusión: “Al ser un grupo pequeño que todavía no nos podemos ganar la vida con esto lo que nos fuerza es a estar haciendo otras cosas; estamos ocupados en otros temas, no tenemos el dinero suficiente para invertir en publicidad ni en sacar discos físicos… y eso lo que nos fuerza es a, ya por tiempo y dinero, compartir lo que nos gustaría ni invertir tanto como quisiéramos, o sea que en el fondo realmente si lo piensas, para no haberlo compartido tanto como habríamos querido… es que yo me lo planteo así: ochocientas personas han escuchado mi disco y yo lo he compartido con cincuenta, ¡es que es alucinante!”.

Pura adrenalina sobre el escenario, al borde de la hipoxia por una carretera soriana por desobedecer a los mayores. Un polo de manga larga con el que perder la juventud, una guitarra desenchufada a punto de estallar el riff del “Seven Nation Army”. Vueltas sin sentido con el miedo en el cuerpo para deshacerse del complejo de la batucada. La música en la sangre, el buen rollo y la profesionalidad. Y trabajo, mucho trabajo, para unos chavales que, a pesar de definirse como impresentables, no juegan a ser músicos ni simples underdogs.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.