Taiacore: la voz que rasga el corazón

Madrid y Roma, Roma y Madrid. Dos capitales europeas que confluyen en un concierto en la ciudad de Cuenca.  A escasos metros del escenario donde tocan esa misma noche, sentados en taburetes junto a una mesa redonda de cristal blanco en la que reposa un termo de té que comparten nuestros protagonistas, el dúo Taiacore.

Marta y Vincenzo. Ella de edad atemporal, él 28. Nacida en Madrid, nacido en Roma. Tienen estudios de Caracterización y Diseño Gráfico, respectivamente. A Marta le gusta la música y odia madrugar, a Vincenzo le gusta la fotografía y odia comer mal. La niña que fue soñaba con ser monja, o tocar la guitarra, y el niño en ser rico y no trabajar. “Sound & Color” de Alabama Shakes es su disco/canción. Viajar y comer bien como aficiones. Maquilladora, ella, y diseñador gráfico, él, serían sus profesiones si no se dedicasen a la música.

Marta y Vincenzo, Vincenzo y Marta. Tras lluvias de ideas de varios meses, combinaciones imperfectas, y el hartazgo de tenerlo todo inventado en Internet, tuvo que llegar alguien desde fuera, un fotógrafo amigo, para acuñarles un nombre a medida: Taiacore, combinación de sus apellidos, Taifer y Tancorre: “Estuvimos en San Francisco, California, y fue él el que tuvo la brillante idea de “Taiacore” y nosotros: ¡Sí, sí, genial! Pero nos hemos dado cuenta de que es un poco complicado. Cuando estábamos en Londres lo pronuncian “teicooor” -pone acento inglés-. Pero da igual, la cosa está en tocar bien”, nos cuenta Vincenzo. “También cuando lo dices en italiano, que era la idea, era como cortar el corazón y era jugando un poco con eso, pero vamos, nos han llamado de todo”, añade Marta entre risas. Recuerdan también cómo, en una de esas primeras veces que sales en televisión, la familia les llamaba para felicitarlos con orgullo mientras su nombre aparecía mal escrito en pantalla.

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Vincenzo Tancorre y Marta Tai.

Hasta el infinito y más allá

Marta comenzó en el mundo de la música como hobby, juntándose con amigos para cantar y divertirse, pero esa adrenalina del escenario y su expresión de máxima libertad le hacía sentir que tenía que dedicarse a ello: “Olvidarte de todo, el hacer una canción y que no exista nada. También es muy terapéutico y al final es algo que ha ido tomando seriedad con los años. Hasta que te das cuenta cuando empiezas a trabajar que no te gusta nada tu trabajo, y que lo que quieres es hacer música.” Por su parte, Vincenzo, veía pasar a Nirvana o a los Chilli Peppers para comprender cuál era su sino: “Primero con la batería en realidad, y luego la guitarra, y sí era más diversión, hacer lo que no hacía la gente, escuchar lo que no escuchaba la gente.”

Se conocieron en Berlín, cuando Marta buscaba guitarrista para el conjunto con el que tocaba por aquella época, en 2014, DREP (Dreams are the Right to Every Person): “El grupo nació un poco de forma indirecta, yo trabajaba haciendo el maquillaje para un amigo fotógrafo y él me puso en contacto con Vincenzo. Me dijo que no le gustaba la música que hacía y luego a los dos meses o así nos vimos y nos enamoramos locamente. Y luego la música que hicimos ya pues fue más de gusto de los dos.” Así lo cuenta Marta, esperando siempre una mirada cómplice de su compañero: “Sí, sí, lo quiero… ¿Qué tengo que decir?”, puntualiza él entre risas de ambos.

Como objetivos tienen llegar “¡Hasta el infinito y más allá!”, como ironiza la vocalista, o simplemente “vivir de ello sin tener que trabajar aparte.” Desean además irse de Europa, vivir en Estados Unidos donde, a pesar de que la calidad de vida en España es superior a la de otros lugares, creen que los músicos están mejor valorados: “Cuando estuvimos en Estados Unidos nos dimos cuenta de que simplemente por llevar una funda de guitarra la gente te para y te pregunta por lo que haces, dónde tocas o si tienes algún concierto… E irte a un lugar donde la opción musical es infinita, pues también te da mucha esperanza.” Así Vincenzo remarca lo poco valorado que está dedicarse a la música: “Por lo menos lo ven como una profesión, un músico es su profesión, es su trabajo, es su vida.  Y aquí te ven como un perroflauta.” Y es que se debe valorar la dedicación y el esfuerzo, desde que te levantas hasta que te acuestas en un mundo tan ilimitado de posibilidades, trabajando desde el marketing hasta las canciones, a pesar de la mirada de otros. Se sienten de igual  forma satisfechos, porque pueden decir que sin tener demasiado han conseguido cosas importantes.

Su estilo, marcado por grandes voces femeninas, “entre el folk y un ramalazo electrónico. Pasamos de un extremo a otro, a mí por ejemplo me gusta la música clásica y un solo de piano, y me encantan los ultratostones para tumbarme en el sofá, y luego puedo pasar a lo más techno del universo y me quedo tan ancha.” Su música, su sonido, lo definen como curioso basado en una mezcla de electrónica y folk que no es tan calculada sino que surge del querer expresar algo: “Sobre todo va todo un poco alrededor de Marta un poco, el ritmo, es muy vocalista todo, a lo que se adapte un poco en sí.” Nos explica Vincenzo, y aunque pocas veces se ocupe de las letras, Marta señala que tiene muy buenas ideas: “Todo empieza con una melodía bonita que empieza él de guitarra, y a partir de ahí, vamos, el proceso creativo se genera cuando toca algo que mola y digo ¡Ay! ¡Repítelo!  ¡Repítelo otra vez! ¡Repítelo otra vez!”.

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Marta Tai, vocalista, guitarra y teclados de Taiacore.

“Indie” de autogestión

Han sido premiados en Estados Unidos con el “Indie Music People” en la categoría de música folk americana, aunque piensan que todavía es muy pronto para levantar los pies del suelo: “Ahora lo que toca es ir allí, que es lo que nos gustaría. Es un premio que dan una serie de cadenas de radio que empezó como un proyecto universitario y se fue extendiendo por universidades. Y a mí me ha hecho ilusión en plan, joder tu música gusta al sitio dónde quieres ir.” A pesar de ello no se ponen etiquetas en cuanto a estilo: “No hacemos pop, no hacemos rock, no hacemos electrónica… Dices Indie… porque… al final es esto, música independiente, no nos lleva nadie, todo lo que hacemos es por nosotros, es más por el concepto que por el tipo de música.” Dice Vincenzo, aunque también rechazan el término indie como moda: “A mí me la suda, sinceramente. Para mí el movimiento indie es la nueva forma de ser pijo, a mí me da igual. Nosotros somos capaces de ir a una casa ocupa y vestidos de etiqueta, como al revés: ir con unas pintas que para qué a un sitio que se supone que tienes que ir medio decente, porque no nos ha dado tiempo a cambiarnos o algo. No nos comemos mucho la cabeza con esta historia.”

En octubre del pasado año sacaron su primer disco de estudio, Innocent, con Sergio Molina como productor, al que le están profundamente agradecidos: “Nos ha ayudado muchísimo en todo los aspectos; los aspectos creativos y el disco suena tan bien porque el 80% el trabajo es suyo, porque tiene experiencia y nosotros todavía no. Ha trabajado con grupos de los 90 que tuvieron muchísimo éxito, ha hecho muchos festivales, o sea que es un tío que no es famoso porque no es como otra gente que igual está a un nivel superior de que la gente lo conozca, pero para mí es un tío ha aportado algo muy diferente a nuestro disco, no es algo que haya salido de nosotros, ha sido todo gracias a él. El componente más fresco se lo ha añadido Sergio. ”

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Vincenzo Tancorre, guitarra y banjo de Taiacore.

Un disco que no ha llegado aún a tanta gente como esperaban, sin embargo de lo que se sienten más satisfechos es de su gira autogestinada por Europa, realizando además un videoblog del viaje, en la que recorrieron siete países, 50.000 km y 22 canciones: “Yo estoy super orgullosa de nosotros, la verdad, simplemente con habernos organizado una gira Europea, haber vuelto con dinero y vivos, y decir ¡Lo he organizado yo! ¡Biennn!”. En su página web además, cuentan con una sección de propina para gasolina, que está funcionando: “Los que se mueven te sueltan pasta. La gente que te da se porta muy bien. La gente super bien, te manda mucho ánimo, te manda mensajes de apoyo y dices, ¡joder qué maja es la gente!”.

Taiacore es además un grupo muy visual que da mucha importancia a la imagen, con cuidados videoclips como son los de sus temas “Fed Up” o “She Didn’t Love You”: “Siempre pensamos qué video podemos grabar, dónde… lo que hemos descubierto es que no hace falta montarse peliculones, porque los vídeos que tenemos nos gustan, han sido sencillos y funcionan muy bien, o sea que lo que prima es la idea más que otra cosa. Y nos encanta, ahora vamos a grabar dos vídeos en directo, y creo que van a quedar muy guay. Las ideas vienen depende, a nosotros nos gusta dejarnos aconsejar, y creemos que eso enriquece mucho nuestro proyecto.”

Sinceridad, diversión y persistencia. Marta y Vincenzo. Vincenzo y Marta. Taiacore, el ritmo de folk con dosis electrónicas donde la voz expresa un She didn’t love you.

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