Foxy Jam y Michael Olivera Group copan la sexta jornada del Estival

Foxy Jam comenzó su concierto a contraluz, a espaldas del sol, en el Parador de Cuenca y a un paso del abismo que conforma la hoz del Huécar, donde el río es pie de una de las estampas más conocidas de la ciudad.

En su quinto año consecutivo en el Estival, el grupo liderado por la armónica y la voz de Manolo Sánchez, quien hacía las veces de showman introduciendo cada tema con pinceladas humorísticas envolvió la sexta jornada del certamen.

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Foxy Jam al completo en un momento de su concierto.

Con la guitarra de Germán Valle, el bajo de Carlos Bueno, el teclado de Raúl Poblete y la batería de Miguel Ángel González, la tarde se animó desde las 20.30, presentando temas y versiones a todo jazz y buenas dosis de blues, desde hit “Green Onions” de The Blues Brothers, hasta una canción en castellano sobre jugar al despiste, “Si te digo Diego…”.

Michael Olivera Group nos lleva de viaje

“La música me permite vivir ese presente que tanto me resisto a vivir” es la frase que se repite en mi cabeza una vez salgo del Parador. Michael Olivera Group abrió con esplendor, música que te envuelve y que te transporta a algún lugar interior cuando cierras los ojos… y así se mantuvo todo el concierto, solamente interrumpido por un par de solos del invitado Munir Hossn, que tocó con maestría y peculiaridad tanto el bajo como la guitarra. Destacó el saxo soprano de Ariel Brínguez, que se mantuvo casi todo el concierto con los ojos cerrados, transmitiendo toda su energía por la boca hacia el instrumento. Con “Raíles” nos transportamos a un eterno paseo en tren por Cuba, viaje que comienza con el piano de Marco Mezquida, un instrumento que amansa a las fieras, una prolongación más de su propio cuerpo. Suave e imprescindible sería la voz de Myriam Latrece, la única mujer en escena del día que nos hizo tararear dulcemente en “Campesino y Campesina”. La banda al completo bajo las instrucciones de Michael Olivera, con su vena marcada en el cuello y lleno de pasión englobó toda el área desde el principio, con un sonido inmenso en un paraje inigualable, música para los cinco sentidos. Para finalizar terminaron con unos bises animados con “Ganas de Vivir” y ¡A seguir la fiesta! en la que se despedía el maestro, Michael Olivera. Sin duda, ganas de vivir y ganas de más. Ashé.

Realizada por Estefanía Prior

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