Rozalén y Anna Jiménez: los rostros más femeninos de #EstivalCuenca17

Si decimos Cuenca, música, arte y lluvia no hay duda, estamos hablando de la VIII jornada del #EstivalCuenca17. Con una tarde más que soleada que acabaría con un final de fiesta pasado por agua, el escenario del Parador de la ciudad recibía por todo lo alto a la conquense Anna Jiménez y como culmen de fiesta, a la artista castellano-manchega del momento: María Rozalén.

Así, con un calor de justicia, el equipo y los músicos que rodeaban a la albaceteña ensayaban y daban los últimos retoques en sus acordes entorno a las 18:30 h. de la tarde. En el escenario principal y entre risas de los músicos, podía vaticinarse una tarde llena de alegría, entusiasmo, ilusión, música y como no, una tormenta de verano. De igual forma y pasada más de una hora, ensayaba antes de su concierto Anna Jiménez. La optense -afincada en Cuenca- confeccionaba sus canciones antes de la actuación entre el calor incesante y el público que comenzaba a llegar al recinto. Debemos recordar que la organización de Estival colgó el cartel de sold out hace unas semanas.

Los relojes marcaban poco más de las ocho y media cuando Marta Aparicio y Anna Jiménez aparecían sobre el escenario de Estival Cuenca. Con el tema “Tal vez te acuerdes de mí”, del gallego Andrés Suarez, las conquenses iniciaban el espectáculo con cierto nerviosismo que se apaciguó a medida que iban pasando los minutos. Después del conocido “Lucha de gigantes” de Antonio Vega -que, posteriormente, ha sido versionado por Zahara y Love Of Lesbian-, Anna explicaba lo que para ella eran los cantautores y prometía despedirse, en este caso de Andrés Suárez, cantando “Esta vez, sí puedes”. Entre bromas aseguraba que si por ella fuera, se habría marcado un concierto completo de este gran artista.

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Anna Jiménez en #EstivalCuenca17

Llegaba un momento importante para la vocalista cuando agradecía a Marco Antonio  -organizador de Estival- el apoyo recibido en cierto momento de su vida, el cual le animó a grabar alguna de sus composiciones propias. Así nacía “Besos de prepago”, el tema con el que la Anna Jiménez se iniciaba de forma oficial en este nuevo proyecto musical -aunque debemos recordar que desde muy pequeña ya apuntaba maneras en el mundo de la música-.

Nos volvíamos eurovisivos por unos minutos cuando empezó a sonar la versión en español que la conquense había preparado de “Amar pelos dois”, de Salvador Sobral -la canción triunfadora del certamen este año-. A medida que los nervios iban cesando, la vocalista iba soltándose sobre el micro de Estival Cuenca y nos trasladaba al momento más emotivo del concierto. Anna dedicó la canción “90 minutos” de la cordobesa India Martínez a Rubén y Patricia, dos personas que se han vuelto muy importantes en su vida y las cuales siempre han apoyado a la artista, incluso participando en la grabación del videoclip. La pareja, que se casará el próximo 08.08.2018 -como ha anunciado la vocalista-, se ha levantado de las sillas entre los aplausos del público y los primeros acordes de guitarra.

“Mujer contra mujer” sonaba con fuerza tras las palabras que Anna quiso dedicar a todo el colectivo LGTBI haciendo así su particular homenaje, mientras el público la codeaba entre aplausos. No debemos olvidar a la guitarrista Marta Aparicio que, durante todo el espectáculo, acompañó la dulce voz de Anna y otorgó a ésta de una magia especial. El broche de oro del concierto llegaría con el tema “Tuyo” de Rodrigo Amarante, en el que a más de un@ le habrá venido a la cabeza la serie Narcos, dado que esta canción es ni más ni menos la intro de la famosa serie de Netflix, que cuenta la vida del fundador del Cártel de Medellín, Pablo Escobar.

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Marta Aparicio en #EstivalCuenca17

Al despedirse y bajarse del escenario, el público animado pedía más. Entre gritos de “otra, otra” las artistas -sonrientes- volvían a subirse al escenario. Anna y Marta han sorprendido a todos los asistentes con su peculiar versión “Feeling good” de Nina Simone, con la que acabaría el espectáculo para dar paso a la albaceteña Rozalén.

Antes de comenzar su concierto, el director de Estival, Marco Antonio de la Ossa entregaría el premio Manuel Margeliza a Rozalén debido a su compromiso y a la visibilización de todos los colectivos sociales. Entre agradecimientos, la cantautora reconocía este obsequio y decía entre risas que -el galardón diseñado por Tomás Bux- pesaba más de la cuenta. Es destacable resaltar que este galardón es la primera vez que lo recibe una mujer. Rozalén es la cuarta artista premiada por el festival conquense, que en anteriores ediciones ha entregado este reconocimiento a Jorge Pardo, Kepa Junkera y Kiko Veneno.

 

 

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Rozalén con el premio Manuel Margeliza obra de Tomás Bux

Los drones sobrevolaban la hoz del Huécar y las Casas Colgadas de fondo creaban una postal de en sueño. Así llegaba el turno de la estrella de la noche. María Rozalén. Ella, inquieta y con ganas de cantar como sólo ella sabe hacerlo, miraba con preocupación al cielo antes de subir al escenario. “Ahora” sería la primera canción con la que comenzaría uno de los conciertos más multitudinarios de Estival. Este hit fue grabado en Letur, su localidad natal, y no ha querido dar mejor comienzo que este, desde sus raíces, acercándose un poquito más si cabe al público conquense. Además, la cantautora estuvo arropada en todo momento por “girasoles humanos” que venían desde Albacete, animando y cantando todas y cada una de sus canciones. “Photocall” sería el segundo tema -perteneciente a su segundo trabajo, Quien me ha visto…– que interpretaría. Tras ella, Rozalén daba las gracias de estar en el festival, de la gran acogida por parte del público y a la organización por dejarle actuar en un sitio tan bonito, libre y especial, en la que ella misma reconocía la belleza del lugar. “Será mejor” y “Berlín” serían las siguientes canciones, en las que la albaceteña haría una crítica a todos aquéllos jóvenes que salen en busca de nuevas oportunidades fuera del país. Como ella misma confesaba: “actualmente vivimos con las generaciones más preparadas de la historia pero, la falta de trabajo y recursos, hace que la gente común tenga que emigrar por causas ajenas”. “Para los dos” sería la antesala de un juego de entresijos musicales. Con “Mi fe”, la artista argumentaba que ésta era la canción más triste que había escrito hasta el momento y en directo puso los pelos de punta a más de un espectador. De igual forma, la manchega avisaba tras acabar el tema: “¡pues ahora pasamos de la pena a la alegría, de Mordor a Disney!”, transmitiendo al público un estado anímico antagónico y pasando de la aflicción a la euforia en cuestión de minutos. Por ello, Rozalén levantaba al público y sobre todo a las mamás con sus niños en “Las hadas existen”, tema en el que normalmente sube a todos los jóvenes al escenario pero que esta vez tuvo que suprimir debido a la poca seguridad que éste tenía.

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Rozalén mirando el cielo gris de Cuenca

Asimismo, desplegaba el equipo de la artista su bloque más acústico. Con “La belleza”, canción perteneciente al polifacético artista español Luis Eduardo Aute, la artista se acordaba de él y animaba a todos los asistentes a que pusieran parte de sus ilusiones  en el cantautor, ya que está recuperándose de un infarto producido el pasado año. Más tarde, reconocía de nuevo la belleza panorámica que se podía plasmar en el paisaje con el Puente de San Pablo de frente, diciendo entre risas que le daban ganas de girarse pero que no podía dar la espalda al público. Después, con la canción “Wings” de la artista Birdy, Rozalén bromeaba de los conciertos que ha realizado por Europa y de los viajes que ha hecho por Dublín, Londres, etc., dando las gracias al público en inglés. Con un ambiente más que propicio y la sencillez por bandera, María comentaba que también ha visitado distintos países latinoamericanos y ha tocado, por ejemplo, en  Perú, algo impensable para ella años atrás. “He cantado hasta en Al Perú, así lo llama mi madre y no entiendo el por qué”, decía a modo de anécdota. Tras esto, deleitaba a los presentes con la canción del mexicano Óscar Chávez, “La Flor de la Canela”, tan escuchada en nuestro país por la gran María Dolores Pradera. Así, llegaba el turno para “Los Artistas”, canción del segundo disco Quien me ha visto… y en la que hizo una crítica hacia todas las personas que “viven en ese mundo extraño y que no respetan a todo aquél que se quiera dedicar a cualquier ámbito artístico”.

En el último cuarto del concierto, Rozalén cantaba “Bajar del mundo”, “Somos” y en última instancia presentaría el primer single en acústico de su tercer disco, que saldrá al mercado el próximo mes de septiembre. Por ello, “Girasoles” sería la antesala de una noche lluvioso-anecdótica. Con bandurria en mano e improvisación en alguno de los acordes, el equipo de Rozalén tocaba con energía esta canción. De pronto, la lluvia empezaba a caer intensamente a falta de unos temas para concluir el concierto. La albaceteña insistió en seguir tocando pero, finalmente, los técnicos le hicieron cancelarlo o eso creía el público. Algunos se fueron a casa, otros se quedaron resguardados de la lluvia y los que más se cobijaron en el interior del Hotel Parador, en el que María crearía un escenario improvisado. La artista, junto a sus músicos, deleitaba a todas las personas que habían resistido a irse -marcándose un acústico a capella- con “80 veces” y “Comiéndote a besos”.

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Beatriz Romero en #EstivalCuenca17

Y he aquí nuestro reto, ¡el reto que Compact Cheese planteó a Rozalén en la entrevista realizada la semana pasada! Como algunos ya saben, nuestro medio nació con el fin de crear comunidad entre músicos de diferentes zonas castellano-manchegas, así que se nos ocurrió la idea de crear retos entre los grupos. Hace unas semanas pudimos disfrutar del concierto de Zarandea en los miradores de San Miguel del casco antiguo de Cuenca y, mientras lo escuchábamos, tocaron un par de versiones de Rozalén. En consecuencia, todos nuestros cerebros conectaron sus neuro-cheesers. En las redes sociales planteamos la opción de aprovechar el paso de la albaceteña por Estival para proponer un dúo entre Zarandea y María. La propuesta tuvo buena acogida en las redes así que decidimos dar un paso más. Como buenos cheesers, en el programa de radio dedicado a la cantante, le propusimos a Rozalén cantar junto Lara Iranzo, la vocalista del grupo Zarandea, reto al que accedió con mucha amabilidad. Por ello, tanto Lara como Anna, -esta última la primera artista de la noche-, cantaron con sentimiento y energía este tema, uno de los más reconocidos por el público. Asique ¡habemus reto!

Por último, no podemos olvidar a cada una de las personas que acompañaron a Rozalén en esta noche tan mágica. Gracias a los guitarras, al acordeón y teclados y a su inseparable especialista en interpretación de signos y de personas sordociegas, Beatriz Romero. Esto es el comienzo de algo grande, asique… ¡que viva la #RevoluciónGirasoles!

 

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