Tuxy: la humilde cultura urbana

Hoy queríamos echar la vista atrás y recordar el Alterna Festival 2017 una vez más y todas las anécdotas que nos trajo. Uno de los artistas a los que pudimos ver y escuchar fue a Tuxy, acompañado de su DJ Niggiras, un grupo de rap local que aprovechó el festival para aportar la pincelada urbana que necesitaba el evento. Esta agrupación, todavía joven, se mueve entre la veintena de edad y beben de la música de grandes figuras de la cultura urbana y reggae como Kase.O, Rapsusklei o Bob Marley.

Tuxy, aunque dejó bachillerato a medias, cursa actualmente un grado de formación musical tocando el oboe. Uno de los hobbies de los que disfrutan es el patinaje y los discos que resaltan a la hora de destacar un álbum son los de “Genios”, de Violadores del verso u “Origami”.

Si los estudios fuesen lo suyo, tal y como reconoce el propio rapero, habría terminado siendo notario. Como no es así, el joven se decantaría por el trabajo de campo que le viene de familia. Una de sus aficiones, aparte de patinar, es todo lo relacionado con las motos.

Se podría decir que su nombre artístico viene de familia. “Esto es gracioso. Empezó a decírmelo un primo mío mientras trabajábamos en el campo limpiando la nave, empezó a decirme mira, Tuxy. mira, Tuxy, me moló el nombre y me quedé con eso”. “No lo sé, no sé de dónde viene ni nada. Lo de Niggiras se lo puse yo (al DJ)”.

El rap es una cultura que difícilmente se bebe desde pequeño, aunque en este caso la cultura urbana se asomó pronto a su ventana. “A los 6 años me apuntó mi madre a la escuela de música, a los 7 años empecé a escuchar hip hop gracias a un disco que trajo mi hermana a casa y a los 13 me dije: ¿y por qué no empiezo a hacerlo yo también? Empecé a hacer cuatro rimas de mierda y poco a poco llegué a hacer mi propio disco”.

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A la hora de pisar escenario, el joven rapero nos cuenta que decidió pedir ayuda a su amigo Niggiras para que se pusiese sobre los platos. “Nosotros somos colegas de toda la vida. Entonces yo quería hacer conciertos y necesitaba un DJ. Les propuse a mis amigos a enseñarles algo sobre los platos – no era Acción Sánchez ni nada de eso – y éste se animó y, sin saber nada, le enseñé un poco cómo iba el tema”.

Tuxy ha decidido labrar su propio camino y decide alejarse de imitaciones de estilos ajenos. “Yo he creado mi propio estilo. He escuchado a muchos artistas de hip hop y a partir de ahí he hecho lo mío. Luego toqué con un chaval de Castellón que hacía reggae y desde que lo conocí me ayudó mucho hasta el punto de ir a Lyon a tocar; ahí fue donde me puse en el reggae. A partir de esto fue cuando comencé a fusionar rap y reggae para expresar lo que necesito decir”.

En cuanto a su primer trabajo, “La vida real”, destaca su colaboración con Fábrica de Diamantes Estudio, que llevó a cabo la producción del proyecto. “Fue una experiencia genial. Es un estudio que te da tiempo, algo que es muy importante a la hora de grabar lo que te gusta e incluso el propio productor te dice: yo creo que lo puedes mejorar. Hazlo otra vez. ¿Y si lo haces mejor con este rollo? Y así te va ayudando un huevo y te sale un discazo con un sonido que flipas. Ahí se nota el que quiere ayudarte y el que lo hace por dinero. No tengo ninguna queja con ellos. Se toman su tiempo para hacerlo bien”.

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En cuanto a su estilo personal no se andan con modestias. “Nuestro sonido es la polla” -risas-. “Es hacer lo que nos gusta. No sabría definirlo. Hablar de lo que nos gusta, pasárnoslo bien”. Abren el tercer día de festival y se sienten afortunados. “Es un orgullo. Nosotros conocemos a uno de los organizadores y empecé a decirle de tocar hace ya dos años”.

Tuxy se autodetermina como un purista del rap clásico de la vieja escuela y opina acerca de la nueva generación de la cultura urbana. “Ahora mismo estoy trabajando en un disco que se llama “Unión”. Justamente por eso, porque la unión de lo que era el hip hop se está perdiendo. Es todo rivalidad. Vamos a llegar a una guerra de bandas de hip hop”.

La cultura urbana, hasta donde ahora la conocíamos, parece que va muriendo poco a poco para ofrecer productos más populares como el trap, que algunos abanderan como el nuevo paso del rap. “Hay muchos que prueban en trap como si fuese rap. La vida trap no es la misma que la vida hip hop. Ahora no saben más que hablar de putas, de drogas, sin flow…”.

En cuanto a financiación y ayuda institucional para los pequeños músicos, Tuxy declara que “soy totalmente apolítico. Sé que maltratan la cultura y ya no sé ni como estaba el IVA. Es una verdadera lástima porque maltratan la música”.

A la hora de preguntarles por algunas de las acciones que pueden hacer que la música (especialmente de la región) viva en condiciones, valora las pequeñas iniciativas que nacen para apoyar al artista. “Con gente como vosotros que pretende promocionar a músicos pequeños es una iniciativa increíble. En Castilla-La Mancha no se apoya a la música. Yo me voy a Castellón y la gente apoya la cultura musical. Conozco a muchos raperos en Albacete y allí algunos tienen un ego que se lo pisan. A mí, cuando me envían algo para que lo escuche y les ayude –que no sé por qué me piden ayuda a mi–  yo intento hacer todo lo posible para ayudarles. Depende también de la gente y aquí en la región no nos apoyamos mucho”.

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El artista siempre tiene cariño a sus creaciones, pero le pedimos que nos destaque a su niño favorito. “La de “Mi última palabra” es muy sentimental. El disco entero lo es. Aunque creo que mi preferida es la de “No me no me”. 

El joven rapero se siente apoyado por todo lo ocurrido y no sabe muy bien cómo reaccionar cuando lo paran por la calle. “Te encuentras a madres por ejemplo que te paran y te dicen: Ey he visto tu videoclip y me gusta. A veces te ocurren cosas como que una niña de ocho años te pida que les firmemos un autógrafo. No sé cómo agradecer lo que está pasando”.

Tuxy cree firmemente en el futuro de su música y cree que todavía le queda camino por recorrer. “Yo veo que la respuesta de la gente es muy buena. La gente, aquí en el Alterna, que viene a verte sin conocerte, te dice mucho”.

Cuando le preguntamos sobre las redes sociales y su importancia para los artistas, destaca lo imprescindibles que son a la hora de compartir la cultura musical. “Es un punto de apoyo. Tú lanzas tus cosas por las redes sociales y va a haber gente a la que le va a gustar y gente a la que no. Lo que tienes que hacer es no hacer caso a la gente a la que no le guste y sean todo críticas destructivas. Si razonas un comentario bien, si simplemente te dicen que es una mierda, pues no hay que hacer caso. La competencia no me da miedo. Si sabe hacerlo bien pues ole sus cojones. Yo las redes las llevo como puedo, tampoco les hago mucho caso”.

Un joven artista que, a la hora de describirse a sí mismo, se decanta por “humilde, pasota y gracioso”.

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