The Clams: Rhythm & Blues en las venas

No, no queda tiempo: es el momento de saltar… Pocos minutos y escasos metros las separaban del escenario del Caño-On Festival donde tocaban aquella noche. En el backstage, situado bajo el tablado, las ocho integrantes de The Clams, vestidas como las bandas de swing de los 40, sin maquillaje y a pelo para dar lo mejor de su música. Marina a la voz, Henar a la guitarra, Silvia al bajo, Katia al saxo, Almudena a la trompeta, Laura al teclado, Maylin a la batería, y una corista anónima a la que no tuvimos el placer de identificar, son la voz del Rhythm and Blues en castellano. Todas ellas con Clam por apellido, como una familia, un pacto de sangre sobre el pentagrama. Un grupo de mujeres de carácter, no hay más que leer su descripción a modo de novela negra de su web para dar fe de ello, ya no sólo por los ritmos que interpretan sino por la manera de dirigirse al público: con la alegría, la complicidad y calidad o profesionalidad por bandera.

Aquélla era su segunda vez en el festival, y a pesar de que no eran exactamente las mismas de la primera, allá por 2011, se sentían igual de ilusionadas, tanto por la representación de la mujer como por la nueva acogida, como nos contaba Laura: “Para nosotras tiene muchísima importancia, tocar en todos los festivales a nivel nacional, y más en los festivales en los que se hace una mención especial a la mujer como es el caso de este festival, porque para nosotras es un apoyo que se nos da como Ellas Crean, que es un festival de Madrid que también hemos participado en él”. Momento que no pasó desapercibido por otra de las componentes, la trompetista Almudena, que quiso remarcar su condición de hija de tierras castellano-manchegas, implorando una doble satisfacción: “Soy de Cuenca, de Las Majadas y de Poyatos. Para mí es muy importante tocar donde he nacido.”

IMG_9526.jpg
Marina Clam, voz principal del grupo, en el Caño-On 2017.

The Clams, Grab your barefoot baby by the hand, por la canción de Elvis Prsley “Do the clam”, referente del estilo que las define y las representa a cada una de ellas. Desde Etta Jones a Janis Joplin pasando por Ray Charles u Otis Redding: “Cada músico tiene siempre que expresar a través de un medio que es el instrumento que elija y cada estilo define a una persona”, el Rhythm and Blues en este caso, además de saber que “en español Las Almejas suena muy mal, pero en inglés suena de puta madre”, como bien reconoce Katia. Un género que se han atrevido a interpretar en castellano en su LP, con la dificultad que acarrea enfrentarse a un estilo de marcada tradición anglosajona: “Para el inglés la lingüística ayuda mucho más en la rítmica, y digamos que es lo más normal. Lo más fácil componer en inglés, pero pensamos que por qué no en castellano. Somos un grupo que somos de aquí y al fin y al cabo debemos defender lo que somos y tiramos para delante con el castellano, y la verdad que la gente lo está aceptando muy bien”. Algo que según Laura tiene doble mérito: “Que suene a soul en castellano, y que no te chirríe.”

Con dos discos en su haber, el EP de 2012 She Can Do It, con cinco temas en inglés, y el LP Déjà Vu de 2016, con una docena de canciones en castellano, el grupo madrileño se mueve por los sonidos clásicos del soul y el R&B haciendo lo que mejor saben, creando temas propios: “Marina, la cantante, y Henar, la guitarrista, son las que han compuesto la mayoría de los temas. Luego cooperación. A la hora de sacar los vientos ellas traen una idea, se empieza a desarrollar en grupo… traen la base, pero luego podemos aportar algo cada una siempre. Somos muchas, pero nos llevamos tan bien dentro y fuera que siempre hay entendimiento. Las que traen los temas los traen muy seguras de lo que quieren”, nos cuenta Laura.

IMG_9564
Henar y Silvia Clam, guitarra y bajo, en el escenario del Caño-On.

La reivindicación del papel de la mujer en la música, leitmotiv de la edición del Caño-On Festival de este año, como un motivo más de estar presentes. La poca voz, la invisibilidad de la mujer en un mundo de hombres en el que culpan directamente a la sociedad, a la gente que prefiere contratar a otros grupos sin mirar: “A la mujer se le ha ignorado en el mundo de la música, te hablo desde el siglo XII. La mujer ha sido ignorada pero es algo por lo que seguimos luchando porque hay que seguir luchando, no queda otra. Parecemos invisibles y no lo somos. Todavía te sigues encontrando con gente que no ha visto, no ha querido enterarse de que estamos aquí, y lo que no han entendido es que estamos a tope”, declara Katia riendo con optimismo. De igual forma, reclaman ese espacio casi parafraseando su primer EP: “Que las chicas también pueden. Parece que no hay mujeres músicas, pero evidentemente sí las hay, pero hay que darle voz. Al hacer festivales como este lo que estamos haciendo, y lo que estáis haciendo, es compensar una situación en lo que meterte en un mundo de hombres mayoritariamente es muy duro, por lo tanto está muy bien para nosotras que se nos fomente porque también nosotras podemos sacar partido de eso. Nosotras tenemos que tocar bien, hacer lo mejor posible nuestro trabajo y a partir de ahí encontrar gente y festivales que nos apoyen y demostrar a todos aquellos que aún tienen dudas de lo evidente: que un músico, sea mujer u hombre, no va a ser bueno o malo por razón de sexo.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.