Orea Rock 2017: un éxito en la Plaza del Ayuntamiento

Orea Rock 2017, un festival creado para unir e incentivar la economía de un pueblecito de Guadalajara para que, de este modo, las fiestas patronales salgan más económicas. El pasado 12 de agosto se llevaron a cabo las actuaciones y fueron todo un éxito. Se organizó todo en la Plaza del Ayuntamiento -lugar de encuentro en las fiestas patronales-, aprovechando que el buen tiempo acompañó.

El gran acierto de la Comisión de Festejos de este año no fue organizarlo, sino saber unificar a todas las generaciones durante un largo día. Y es que el Orea Rock no sólo ayudó a las arcas de la comisión “La Salobreja”, sino que bares y restaurantes también se beneficiaron económicamente del flujo y la afluencia de gente. Había ganas de fiesta y eso se notó desde el primer momento: la exposición de fotos y  el vermut, con paella incluida, marcaban el inicio del festival.

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Montando el escenario. Fotografía: Saúl Pérez Simón

Bajo un sol de justicia, la Plaza del Pueblo se llenó de distintas generaciones, de sonrisas y ganas de baile con Arico y Chia (Teruel y Las Palmas, respectivamente), entregados a darse a conocer, animaron a todos los asistentes a cantar junto a ellos. Algunos se atrevieron y otros no, pero lo importante fue que había espectáculo a cualquier hora y para todos.

Por la tarde la Fiesta Holy hizo las delicias de niños y mayores y, jóvenes de pueblos vecinos como Orihuela del Tremedal o Checa, llegaron a Orea para disfrutar de esta colorida fiesta que no defraudaría, ya que ¡todos terminaríamos bañados en colores!

Más tarde, la noche comenzaría con bocadillos en la plaza para todos los asistentes. A las 23:30 horas daban el pistoletazo de salida los conciertos. De esta forma, abrirían el cartel los de Alcoroches, The B. Wild, cantando canciones propias con un rock suave, con pequeños tintes de blues que harían que la gente aguantase el frío con buen ritmo.

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Fotografía: Alba Aspas

Tras ellos, actuarían Arico y Chia motivados por la alegría del momento, que harían de teloneros de los de Molina de Aragón Kinta Kriminal, cuyas versiones de otros grupos rockeros arrancaron a que los jóvenes se agolparan a los pies del escenario.

A las 03:00 horas de la mañana terminaban su concierto y se hizo un pequeño descanso para cambiar de músicos, pero la gente esperó con paciencia y sin sed, gracias a la barra que habían instalado en el recinto, a que los acordes comenzaran de nuevo para bailar hasta que saliera el sol.

Así, el grupo Adversiones cerraría el cartel de conciertos, ya que la formación La venganza de lxs hermanxs Cabanillas al final no pudo asistir por motivos ajenos al festival. Por ello, aunque el cartel se quedara cojo, el público respondería al primer grupo con mucha energía y más ahínco si es que se podía.

Con la Batalla de Djs se pondría el punto y final a la jornada. Pablo Massa y Emasez       -ambos recién llegados de Londres-, finiquitaron el festival a ritmo de techno.

Asimismo, desde la organización se consiguió el objetivo: alargar la fiesta hasta bien entrada la mañana. De esta manera, el festival finalizaría con la sensación de éxito, con la satisfacción del trabajo bien hecho, con la esperanza de que la continuidad consiga que el Orea Rock se convierta en algo grande: en un festival con nombre y con la pena de que el esfuerzo de muchos meses había llegado a su fin.

Ahora sólo nos queda esperar. Confiar en el buen hacer de los que entren al año que viene a “La Salobreja” y recordar lo bien que lo pasamos en esta edición 2017.

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Clausura del Orea Rock. Fotografía: Saúl Pérez Simón

Crónica realizada por: Alba Aspas

 

 

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