Albacete al ritmo de la II Edición de Pulso Sonoro

El pasado sábado 26 de Agosto no dejábamos de mirar al cielo, un cielo nublado que no nos daba buena espina. Aun así, con cámara en mano, nos dirigíamos a la segunda edición de Pulso Sonoro.

Compact Cheese llegó a la Caseta de los Jardinillos, lugar al que le esperan unos días muy intensos con la feria. Desde la entrada, se podía prever el buen ambiente del festival. La Caseta sería el epicentro de esta jornada musical, acogiendo a un montón de familias con niños, abuelos y grupos de amigos, que decidieron pasar un día distinto.

A las 20:00 horas, se escuchaban las primeras notas musicales que procedían del ukulele de La Chica Charcos. Un pequeño escenario, dedicado para los niños. Las pegadizas canciones alentaban a los más pequeños y no tan pequeños, padres y abuelos, a cantar canciones como “La mosca puñetera” o “No quiero ser princesa”, canciones, que nosotros, también nos atrevimos a tararear. Seguían las canciones, las risas y los bailes de los pequeñajos. “Lo mejor de todo eres tú” uno de sus últimos trabajos, puso el punto y final de una animada actuación en acústico de la primera figura femenina de este festival.

Nos trasladamos al escenario principal del recinto. Seguíamos mirando al cielo, que de momento, nos estaba dando tregua, cuando de repente se escuchó una voz rockera femenina, la voz de Eva Zamora, cantante de AtticusFinch. El grupo albaceteño empezó su repertorio con “Yo quiero ser tú chica”, seguida de otra de sus canciones “Que empiece ya”, canciones con las que los más pequeños disfrutaban bailando bajo el escenario. A medida que pasaba el concierto, se encargaron de poner el punto tierno a este festival, con uno de sus trabajos, creado gracias a Mateo, “Mateo´s song” hijo de uno de los componentes del grupo.

También prepararon una pequeña sorpresa, Juan Andrés cedió sus baquetas a Pepe Belmonte –de los Fabiolas-, ofreciendo canciones como “Tras una ventana estaré”. Tras esta sorpresa, el grupo se trasladó al año 97, con la colaboración de Laura Yimba, deleitaron a los asistentes con “me gusta el novio de mi amiga”. AtticusFinch se despidió de Pulso sonoro al ritmo de “la la la la”.

No podía faltar el metal en esta edición –género al que últimamente le estamos cogiendo el gustillo-. Los sampler recogían los primeros punteos, era la hora de Frequency. La locura, la bestialidad y la crudeza que transmitía Victor –cantante- se veía reflejado en el público, al que poco a poco se le contagiaba tal energía. La voz desgarradora, los punteos, y el increíble ritmo de la batería atravesaban los cuerpos de los más pequeños, quienes hacían sus primeros ‘pogos’.

La fuerza de los acordes también hacían mella en los más mayores, concretamente en dos mujeres, habituales en la escena albaceteña del metal, que no se pierden una. Tampoco se lo perdieron los chicos de Dissaverage, que se dejaron ver en el concierto. “Fast Foward”, “The Brave who stops fear”, fueron algunas de las canciones que puntearon. Rose of Sharyn de Killswith Engage, se paseó por el escenario a través de estos chicos. Las primeras gotas de la noche se dejaron ver, pero no fueron lo suficiente para pararles. Un show que terminó con broche de oro con “Of a thousand suns”. Una oportunidad que no perdió Frequency para demostrar la fuerza de la que es capaz de transmitir.

Era el turno de uno de los grupos que más estamos viendo en los carteles de la región, The Nifthys. Un turno interrumpido en la primera canción “Red Rocket”, por una gran tromba de agua. Pasaban los segundos, los minutos, y bajo el techo de la Caseta, el público esperaba qué sucedía. Fue entonces, cuando vimos al equipo técnico y a algunos músicos desmontar el equipo del escenario, y el equipo de Compact Cheese nos temíamos lo peor. Para nuestra fortuna, anunciaron que trasladaban el resto de conciertos al pequeño escenario improvisado donde había tocado anteriormente La Chica Charcos.

Una vez instalados en el nuevo escenario, arrancaban más fuertes que nunca The Niftys. Volvieron a empezar con “Red Rocket” y ahora el público si pudo disfrutarlo sin interrupción alguna. Un grupo de lo más acogedor, un grupo que sabía cómo animar a la gente a pesar del espacio reducido. No podíamos dejar de cantar bajo la lluvia y bailar al ritmo de “That´s righ”, “Little Louie””, “My day”, con extra de motivación con el vozarrón de Ana, nos agachábamos y nos levantábamos al son de las canciones. Un ritmo que era imposible de controlar. Tras varios intentos de despedida, todos fracasados, por el ímpetu del público insistiendo una siguiente canción, entre ellas, “Going Down”, “Doom and Gloom” y “Sweer Bloody Trip” pusieron fin a una gran experiencia con  el prometedor grupo del panorama manchego. The Niftys es energía, es potencia, es diversión, pero, sobre todo, The Niftys es rock’n´roll.

Tras el subidón de rock, era hora de cambiar de estilo, era hora de demostrar el pop albaceteño de la mano de Colorado. Tras la constante búsqueda de la melodía perfecta arrancaban con “Un nuevo plan” seguido de algunos de sus clásicos como “Lo mejor de estos días”, “Suave” y “Edredon”. Unas canciones con una gran importancia en sus letras acompañadas de los punteos de unas guitarras cristalinas. “Hace un día especial” fue otro de sus temas, y sí que era verdad, era un día especial bajo el techo de la Caseta de los Jardinillos. “Hawai” y “Ropa de viaje” fueron otros de sus trabajos, canciones que trasladaban la mente a lugares más cálidos. Entre bailes y risas, el quinteto se despedía con “Yo te siento así”.

Tras la tormenta llega la calma, pero no sería en Pulso Sonoro. Se mueven como pez en el agua por el escenario, y nunca mejor dicho, era el turno de The Stoichkovs. En sus “chamánicos shows” como ellos mismos lo describen, derrochan talento y actitud, pero sobre todo un gran subidón. La energía que transmitían estos chicos se metía por el cuerpo, también en el de miembros de otros grupos de la localidad, pudimos ver a componentes de El Barrilete Cósmico y Julieta21. Donate, el cantante, un viejo conocido nuestro, con su voz desgarradora interpretaba “Martians play rock and roll” y “Red Apple” trabajos de su disco “Vulgarian Varieties”. Fueron los encargados de cerrar esta segunda edición, aunque el público no lo ponía fácil, ya que no querían que dejaran de tocar, y no nos extraña, porque el ambiente, era increíble.

Albacete disfruta desde el año pasado de su propio festival de música independiente, que tras su segunda edición se consolida en la localidad albaceteña. Una edición cargada de buena música en vivo, y con una gran participación femenina. Un festival que fomenta la música de la región que volverá a contar con su porción de queso, en la que será su tercera edición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *