Festival Gigante: crónica de dos días llenos de música

Como ya habíamos anunciado en redes sociales, estas últimas semanas de verano no hemos parado de viajar por toda la región castellano-manchega. Cuenca, Toledo, C. Real serían algunos de nuestros destinos… y el pasado fin de semana tendríamos que hacer parada en Guadalajara, ya que se aconteció uno de los festivales más punteros y con mayor impacto de la región tanto económicamente, como por la afluencia de público y la calidad de los artistas. Sí, hablamos del tan ansiado Festival Gigante. De esta forma, parte del equipo de Compact Cheese llegaría, junto a uno de sus colaboradores alcarreños al epicentro, al Estadio Municipal Fuente de la Niña.

3 escenarios: Gigante, Guadalajara y Talento Gigante -grupos emergentes- serían los protagonistas de 2 días repletos de música y ambiente, además del Escenario Plaza de Santo Domingo, donde actuarían el sábado 2 de septiembre los grupos manchegos –Yo, Estratosférico y Julieta 21, de los que hablaremos más adelante-, junto al cuarteto madrileño de rock & roll, Desvariados.

José de Yo, Estratosférico en la Plaza de Santo Domingo.
Viernes Gigante  

Viernes, 17:15 horas y con un calor de justicia, los cheesers recogíamos las respectivas acreditaciones -pulsera en mano- para adentrarnos en el recinto. Según murmuraban algunas personas, escuchábamos las mejoras que se percibían respecto al año anterior y de esta manera nos pondríamos manos a la obra con dos claros objetivos: disfrutar de la música en directo y trabajar para que esta crónica fuera posible.

Alrededor de las 17:30 horas daba arranque el festival con las actuaciones de Beluga, en el Escenario Talento Gigante, Juan Zelada en el Escenario Guadalajara y Julián Maeso en el Escenario Gigante. Los primeros venían de ser los ganadores del concurso organizado por el mismo festival y presentaron su disco Búmeran.  El segundo presentaba como él sólo sabe hacer canciones de trabajos como Back on Track y el tercero llegó a Guadalajara presentando algunas canciones de sus 3 discos en solitario. El toledano, ex miembro fundador del mítico The Sunday Drivers, también ha pertenecido a famosas bandas de la escena nacional como Speaklow, Andabluses y Aurora & The Betrayers, entre otras. Julián Maeso es un innato creador de sonidos y, al igual que un periodista a veces suele incurrir en un trabajador multitarea, este compositor es multiinstrumentista, así como uno de los mejores especialistas en órgano Hammond de nuestro país. Pues bien, haciendo de las suyas, el músico encendió a los asistentes que ya se estaban por el césped con su rock-blues y el Hammond.

Fônal sobre el escenario Talento Gigante.

Entre tanto, pocos minutos después -a las 18:37 h.- comenzaría el concierto del grupo cacereño Fônal en el Escenario Talento Gigante. Con ritmos más que pegadizos, su música pop electrónica con tintes de electro-rock, dream pop y synthpop, hizo bailar al público con temas como “Tormenta Eléctrica”, “No nos damos cuenta”, “Never lie to me”, “Hello Hello”, “No has cambiado”, “Una chica como tú” o “Convénceme”. Precisamente mientras éstos acababan, el Escenario Guadalajara recibía a Los Coronas y a sus decenas de seguidores, que bailarían a ritmo de surf-rock-instrumental temas de sus discos Adiós Sancho o El Baile Final… De los Locos y los Cuerdos, además de tocar canciones como “Corazón Contento” de Marisol, extraída del EP del grupo madrileño El Extraño Viaje.

Más tarde DepedroEscenario Gigante- y Niños Mutantes -Escenario Guadalajara- actuarían y darían rienda suelta a sus acordes. Jairo Zavala, el impulsor de Depedro, haría cantar junto a su banda al público allí presente canciones de sus cuatro álbumes en solitario. “Como el viento”, “Diciembre”, “Comanche”, “Nubes de papel”, “El Pescador” o “Llorona” fueron los temas que la gente pudo disfrutar cantando a pulmón abierto. Justo al finalizar su actuación, llegarían al otro escenario Niños Mutantes, abriendo su concierto con “Menú del Día”. Con el público entregado a cada una de sus canciones, como la famosa “Como yo te amo”, Juan Alberto Martínez, -vocalista y guitarra del grupo- anunciaba que por este año la banda se despedía de los festivales. De la misma manera, Juan Alberto animaba a que la gente no deje de ir a las salas de conciertos, “esos lugares mágicos en los que un artista o un grupo experimentamos sensaciones inexplicables”.

Mientras tanto, antes de comenzar los platos fuertes de la noche -con Love of Lesbian y Fuel Fandango-, las formaciones del Imperio del Perro que abrió con “Sal de aquí” y siguió con “San Julián”, “No me jodas”, “Buitres”, “Fiebre”, “Náufragos”, “Cierra la boca” o “Blanco Foto”, entre otras, e Inuit con temas como “Mis ganas de comerme el mundo”, “¿Dónde estás?”, “Parar a respirar”, “Viviendo un sueño”, “Enamorado de mi vida”, “Fue un placer” y en última instancia “Elegancia radical”, hacían bailar al público y a los curiosos que se acercaban al escenario de grupos emergentes. Sí, ese escenario que representa a grupos emergentes gigantes y al que nosotros dedicamos nuestra profesión.

Seguidamente en el Escenario Gigante, a las 22:18 h. salían los componentes de la banda catalana Love of Lesbian, donde segundos más tarde aparecía el líder y vocalista del grupo, Santi Balmes. Como uno de los cabeza de cartel, -para nosotros junto a Fuel Fandango-, la formación abría su actuación con “Cuando no me ves” y continuaría con las canciones “Bajo el volcán”, “Allí donde solíamos gritar”, “Clubs de fans de John Boy”, “Incendios de nieve” o “1999”, intercalando temas de los discos El Poeta Halley y 1999. Apunto de finalizar el concierto, los lesbianos hacían vibrar a la multitud de personas que se concentraban en el escenario principal cantando temas como “Los toros en la Wii + Fantástico” y culminarían el show con “Planeador”.

Love of Lesbian sobre el Escenario Gigante.

A la postre y detrás del escenario principal, el único grupo femenino al completo del festival. Estrogenuinas nos dejaba claras dosis de críticas sociales y letras satíricas con juegos de palabras hacia ciertas figuras y estatutos de la humanidad. Como ellas mismas han declarado en otras entrevistas hacen Chirll-Out o mejor dicho “lo que les sale de las narices”, aunque tienen claras influencias del punk más rock. ¿Su concierto? Todo un éxtasis de energía y buen rollismo que transmitían a un público entregado. Con 13 canciones y un directo arrollador, el grupo tocó temas como “Orgía en casa de los Buendía”, “Roller Girl”, “Vegetariano Converso”, “Reencarnación”, “Islas Caimanes”, “Salmones de Mercurio”, “Al pasar la barca”, “Pepinos Asesinos”, “Madriz” o “Puesta en escena”. Así las salmantinas cerrarían su concierto con “Nietzsche es mi fetiche”.

Fuel Fandango sobre el Escenario Guadalajara.

En este momento y pasadas las 23:45 h., el frío se hacía notar en las caras de los festivaleros que esperaban ansiosos a Fuel Fandango, pero las bajas temperaturas no hicieron que las ganas de ver a este grupo se esfumaran. Parece raro, pero ninguno de los cheesers los habíamos visto en directo hasta este día.

Alejandro Acosta y Cristina Manjón. Ale y Nita. Productor y cantante. Canarias y Córdoba. Inglés y español. Electrónica, groove, rock y flamenco. Así es Fuel Fandango, una fusión de estilos bien compactos y consolidados que hacen de él una banda única. Ahora tocaba su turno y no defraudarían sobre el Escenario Guadalajara. Con una puesta en escena sencilla pero práctica, Nita intercalaba las letras de sus canciones con bailes y taconeos sobre un pequeño tablao. Además, la potencia del sonido y de la banda hacía que el público no decayese y bailara sin parar. Con 3 discos en el mercado, el grupo cantó temas como “New Life”, “La Primavera”, junto a Jairo Zavala-Depedro, “Toda la vida”, “Burning” o “Salvaje”, con la cual darían fin a una actuación cuanto menos, impresionante. Abanico en mano y diadema de flores en la cabeza, Nita y su compañero Ale se despedían entre aplausos y vítores del público.

Nita de Fuel Fandango.

En el mismo momento, pero sobre otro escenario, el del Talento Gigante, actuaría el grupo madrileño Playa Cuberris para acabar con la jornada musical en esta localización. Con aires desenfadados y su rock playa que mezcla estilos tan dispares como el funk, el folk, el pop y el rock, hicieron cantar y bailar a los asistentes con sus letras. Así, sonaron canciones como “Luces de Neón”, “Huracán”, “Locos de Atar”, “Furia Nuclear” o “María Isabel”, todos ellos temas de su segundo trabajo Entrar a Matar.

Para concluir la noche, los cheesers volvimos a ver a Shinova, una de las bandas que está teniendo mayor impulso en la esfera indie de nuestro país. Hace unas semanas pudimos verlos en directo en Esquivias, en el Quijorock´17 y su último trabajo, Volver, fue el protagonista. Con canciones como “El País de las Certezas”, “Tengo”, “Para cambiar el mundo”, “Viajero”, “Volver”, “Doce Meses” y “Niña Kamikaze”, entre otras, los vascos fueron correctos, pero para lo que nos tienen acostumbrados, no estuvieron muy empáticos con los asistentes y faltó esa retroalimentación con el público que suelen tener. De esta forma y bien entrada la madrugada, nos despedimos por ese día del Gigante ya que el sábado nos esperaba una jornada intensa y necesitábamos descansar.

Sábado Gigante  

Después de hacer noche en un hostal de Humanes, municipio cercano a Guadalajara, en torno a las 11:00 h. de la mañana salíamos de allí para llegar a la Plaza de Santo Domingo, uno de los lugares más concurridos de la ciudad situada al sur del centro histórico. Esta jornada se desarrollaría en dos puntos: por la mañana en la susodicha plaza y por la tarde, en el Estadio Fuente de la Niña.

Así, tras la grata experiencia que se vivió el año pasado en esta plaza donde estuvieron varios grupos emergentes, este año la organización volvió a repetir. En esta ocasión, las bandas allí presentes serían Yo, Estratosférico, Desvariados y Julieta 21.

Yo, Estratosférico sobre el Escenario de la Plaza de Santo Domingo.

Y estratosférico sería el concierto de los primeros. Pasados unos minutos de las 12:00 h., el grupo local Yo, Estratosférico sería el encargado de abrir esta jornada. “Nautilus”, “Vive Lejos, Muere Cerca”, “Baumgartner”, “Motín”, “La Brújula” y “Reikiavik” fueron algunos temas con los que la banda hizo bailar y corear a los asistentes. El público, que iba viniendo y acercándose progresivamente a la plaza, disfrutaba del directo de José, Óscar, Diego y Manu. Entre aplausos, Diego decía: “es un orgullo tocar y tener este festival en Guadalajara y recordad que el 4 de noviembre será el Festival Ke Kaña también aquí, donde habrán grupos muy interesantes”. Seguidamente a las palabras de su compañero y como ya nos tiene acostumbrados José, el vocalista, se bajó del escenario y estuvo la mayor parte del concierto cantando entre un público muy entregado. “Eco”, “Un sendero de noche”, “Ritual” y “Ataque Hedonista” serían las últimas canciones con las que Yo, Estratosférico se despedía del festival. ¡Todo un lujo de directo!

Desvariados sobre el Escenario de Santo Domingo.

A continuación llegaba el turno de Desvariados, una banda madrileña de rock & roll clásico influenciados por distintos tipos de música y  grupos. Café Caimán es su segundo álbum y el trío tocó con el carácter y el atrevimiento que les caracteriza, liderando el grupo su cantante y guitarra Adri. Inmersos en plena gira de este disco, escuchamos canciones como “Vamos a pelear”, “Gente inteligente”, “El último blues sincero”, “El hotel de las historias”, “Esta es para ti”, “Escúpeme”, “Camina Sólo” o “Mamá, me quiere matar”.

Llegaba la hora de la comida pero la Plaza de Santo Domingo seguía llenándose de curiosos y asistentes que lo estaban pasando en grande. Ahora llegaría el turno de Julieta 21, el proyecto en solitario del almanseño José Pérez. Con su último trabajo, Alerta, el compositor y su banda comenzaban tocando como en casi todos sus directos en esta gira “Me están buscando”, el primer single de este disco. De esta manera y metiéndose al público en el bolsillo, José continuó su directo con “Vamos a Ver”, “Antiestática”, “Azul Marina” perteneciente al álbum de título homónimo, “Bienvenidos Muertos”, “Ni tu ni yo” de su disco Equilibrio, recordó a Supersubmarina como también lo ha hecho en otros conciertos y siguió con “En silencio” de su EP Coleccionando Víctimas, “Déjalo escapar” y “Mundo Estéreo”. Con los alcarreños más que entregados a su música, José quiso acordarse de su Jefa de Producción, Paula, para cantarle el cumpleaños feliz, gesto al que toda la plaza se sumó. Así, Julieta 21 continuaría con “Ella” y por último con “Fuerza Natural”.

Eran aproximadamente las 15:10 h. de la tarde y los cheesers nos dispusimos a comer en uno de los restaurantes del centro de la ciudad. Guadalajara estaba repleta de gente y sus calles rebosaban felicidad. Además se estaba celebrando el Vermú Gigante y la diversión y el ambiente estaban asegurados en ciertas localizaciones de la capital.

Julieta 21 sobre el Escenario de la Plaza de Santo Domingo.

Pasadas unas horas y con las pilas recargadas volvimos al recinto estrella del festival. Los grupos Bambikina y Left4ever comenzarían amenizando la tarde en los escenarios Guadalajara y Talento Coca-Cola, respectivamente. Tras estos conciertos llegaba el turno de Idealipsticks, que se despedían como formación musical en el Gigante. La banda está formada por Eva y Jave Ryjlen. Procedentes de Guadalajara, de influencias británicas y con pinceladas del rock independiente repasaron los temas de sus 4 álbumes de estudio destacando algunos como “Legs”, del primer disco Radio Days, “I can´t deny it” y “Losers&Lovers” del álbum Sins & Songs, “From the Pavement” de su tercer trabajo Humanimal o “Very very”. Canciones en inglés y ritmos marcados y pegadizos hacen de este grupo una fusión perfecta. Entre abrazos y aplausos, la banda alcarreña se despidió de los escenarios de la mejor forma posible.  Como dijo Eva J. Ryjlen antes de bajarse del escenario: “¡gracias gigantes. No hay mejor despedida que esta!”

Idealipsticks sobre el Escenario Gigante.

El sol iba escondiéndose y con él, el festival continuaba. A las 20:15 h. llegaría la actuación de León Benavente. Con sus músicos saliendo primeramente y el vocalista entre bambalinas, vestido de negro sepulcral y una fuerza arrolladora, saldría al Escenario Gigante para cantar temas tan conocidos como “Tipo D”, “Ánimo Valiente”, “La Ribera”, “Gloria” y “En la selva”, entre otros temazos que harían saltar a las cientos de personas allí concentradas. Su actuación finalizaría con “Ser Brigada”, todo un lema para los acérrimos de Benavente.

Con la euforia de este concierto, la gente se dividía para ver a Coque Malla -ex líder de los míticos Los Ronaldos- y Noise Box. El primero, profesional como siempre y entregado a sus letras, nos recordó canciones tan escuchadas y repetidas por todos como “No puedo vivir sin ti”, “La carta”, “La hora de los gigantes” o “La mujer sin llave”. Aplaudiendo al público se despidió diciendo: “gracias por este último concierto de fin de gira. Gracias Guadalajara y muchísimas gracias a todos y cada uno de los miembros de mi increíble equipo”.

Noise Box sobre el Escenario Talento Gigante.

Inmediatamente después, el estómago requería algo consistente y los cheesers nos acercamos a uno de los stands de comida que había al lado del Escenario Talento Gigante. Mientras cenábamos pudimos disfrutar en una de las mesas de madera que había de la música de Noise Box. La banda murciana tocaría algunos temas como “Transit”, “Magic”, “Broken Teeth”, “Twin”, “Another you”, “Run” y “Big Boy”, canción con la que el grupo culminaría su actuación.

Grupos internacionales

De esta manera nos dirigimos hacia el Escenario Gigante ya que iba a ser el turno de Nada Surf. La mítica banda americana de principios de los 90`s salió al escenario pasadas las 22:15 h. e hizo brincar a jóvenes, adultos, niños y no tan niños. Así, pudimos escuchar canciones como “Cold to see clear”, “Friend hospital”, “Believe you´re mine”, “Always love” o “Popular”.

Más tarde y sobre el mismo escenario actuarían los portugueses The Gift. Con magnas pinceladas de rock alternativo, ese que les caracteriza desde sus inicios en 1994, presentaron su nuevo trabajo, Altar, y algunas canciones que lo forman como “Love Without Violins”, “Clinic Hope”, “Malifest” y “Vitral”. Entusiasmada con el éxtasis del público, su vocalista Sonia Tavares se bajó del escenario para cantar “Everything Now” de Arcade Fire y la mítica canción “My Way” escrita por el francés Claude François y versionada por “la voz” Frank Sinatra.

Nada Surf Sobre el Escenario Gigante.
Final Gigante

Enfrente, en el Escenario Guadalajara, ahora sería el turno para Iván Ferreiro. En plena presentación de su gira, Casa, el pontevedrés hizo bailar a todos con las canciones de su último trabajo y de anteriores como “Toda la verdad”, “El pájaro azul”, “Años 80” o “Turnedo”. Así, el que fuera líder de Los Piratas dio una demostración de veteranía en el Gigante.

Iván Ferreiro sobre el Escenario Guadalajara.

Sobre este mismo escenario, Los Punsetes despedían a lo grande uno de los festivales más multitudinarios de Castilla-La Mancha. Con canciones como “Opinión de mierda”, “Mabuse”, “¡Viva!”, “Me gusta que me pegues”, “Tu puto grupo” o “Tus Amigos”, la banda madrileña de pop-indie de principios de los años 2.000 animaba a los asistentes a seguir bailando y a aguantar a pesar del frío que hacía. Por último, aunque nuestro cansancio festivalero era más que perceptible, los cheesers no podíamos irnos sin ver a Última Experiencia. El grupo de rock madrileño -que pudimos escuchar en el Festival Zeporock el pasado mes de junio-, tocó en el espacio Talento Coca-Cola de bandas emergentes y culminaría con las actuaciones sobre este escenario en la edición del Gigante 2017.

Para nosotros ha sido la primera vez que hemos asistido a este festival y por ello queremos agradecer el buen trato que hemos recibido desde la Organización y la facilidad que hemos tenido para llevar a cabo esta crónica.

¡Gracias Gigantes!

Texto: Carolina Cicuéndez

Fotografías: Beatriz Moragón

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