El sevillano Beret conquista Alcázar de San Juan con un lleno absoluto

Alcázar de San Juan y concretamente la Sala Área serían los protagonistas de la tarde/ noche del pasado sábado 14. ¿Pero y esto por qué? Pues bien, aprovechando el concierto que ya se venía anunciando desde hace meses en esta localidad de una de las sensaciones del momento, Beret, aprovechamos para entrevistar a Fran,-prefiere que lo llamemos así en la intimidad- una de las voces más características del arte urbano que está arrasando en el panorama musical de nuestro país. Tras la prueba de sonido y ensayar algunas canciones junto a su equipo, tuvimos la suerte de conocer a este cantautor sevillano. En la entrevista -pieza de la que podréis disfrutar en las próximas semanas y que anunciaremos tanto en la web como en nuestras redes-, hablamos de sus gustos musicales, influencias, el significado de sus trabajos Efímero y Ápices y de sus retos futuros, entre otras cosas.

Dicho esto y tras una charla más que distendida, nos despedimos de Beret por un rato hasta la hora del concierto. De este modo mientras que repusimos fuerzas en la cena llegarían las 22:00h, la hora de apertura de puertas. Además, desde la calle se percibían los nervios en las caras y gestos de las chicas y chicos que esperaban en la entrada de la sala, impacientes por ver y disfrutar de su ídolo. ¿La cola? Pues no sabemos si descifrarla como kilométrica, pero sí que daba vuelta a la manzana y la cifra de coches que se distinguía era más que cuantiosa.

Edgar Nano sobre el escenario de la Sala Área

Así, la sala iría completando su aforo -que según la seguridad del evento con la que pudimos hablar estimaban unas 850 personas– y la noche despegaría por todo lo alto con 2 invitados estrella: Dj Cot y el cantante urbano de hip hop Edgar Nano, ambos artistas locales. El primero pincharía algunas canciones como “Antes de morirme”, “Persiguiéndonos” o “Mala Mujer”, de C. Tangana y otros temas como “Mayores”, de Becky G ft Bad Bunny y “Báilame” de Nacho, Yandel y Bad Bunny, así como “Soy una avioneta mira como vuelo”, de Pimp Flaco & Kinder Malo. De esta forma y durante el show, Edgar Nano permanecía al lado de la mesa de mezclas de su compañero animando al público que estaba ansioso por ver a su ídolo, pero esto sería más tarde. Era el turno de Nano y, “descalzándose para sentirse como en casa”, como él mismo dijo, deleitó a los asistentes con sus canciones de ritmos afroamericanos y urbanos, mezclando mensajes de concienciación y protesta -como a los grupos de mujeres maltratadas- pertenecientes a su segundo trabajo, titulado Tomas de Rabia.

Ahora sí y pasados unos minutos de las 23:15h salía al escenario el tan esperado Beret. El calor se notaba en el ambiente y las caras de éxtasis, de nervios y las sonrisas entre las personas del público, que iluminaban aún más el escenario con sus móviles, daban una calurosa acogida al andaluz. Él y su equipo serían durante todo el concierto uno mismo. Junto al cantante estaban: el dj que ponía base a las canciones y su compañero,  -con camiseta de “la marca Beret” que podía adquirirse en el merchandising instaurado en la entrada- a los coros y a la guitarra. La primera canción en oírse fue “Sentir” y las gargantas del público se desgañitaban con cada una de las frases, algo que se apreciaba desde el foso donde estábamos haciendo toda la previa y documentación audiovisual.

Beret sobre el escenario de la Sala Área

Esto no había hecho más que empezar y la gente estaba expectante esperando el principio de cada canción para no parar de cantar. Y así lo hicieron. Beret cantó temas como “Bye Bye”, “Bala Perdida”, “Esencial” o “Vuelve”, y continuó con “A pesar de todo”, “Ojalá”, “Cóseme”, “Diez mil por qués” y “Nunca se hará tarde”, en la cual el corista dejó el micro para coger la guitarra y tocar en completo acústico esta canción.

Sudando en cada una las letras y con la satisfacción de que el público respondía a todos sus mensajes y movimientos, el artista siguió con canciones de Efímero y Ápices hasta bien entrada la madrugada. Dando las gracias y con una sonrisa de oreja a oreja, Beret se despedía de Alcázar de San Juan y de toda la gente que había estado allí, dando fe de la sencillez y humildad que le caracteriza.

Beret en Alcázar de San Juan

Por nuestra parte no hay más que decir. Ha sido nuestro primer concierto pero seguro que no será el último. Gracias a la organización del evento, a la seguridad y a todo el equipo que concierne a Beret por dejarnos hacer tan fácil nuestro trabajo. ¡Larga vida a la música y larga vida a Beret! Hasta pronto.

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