Kike San: humildad, optimismo y música sin etiquetas

Esperábamos en una pequeña terraza, en una plaza céntrica de Toledo cerca de la Sala Los Clásicos cuando doblaba la esquina Kike San. Ya acomodado y tercio de cerveza sobre la mesa -para hidratar la garganta- el joven toledano de 25 años nos confesó que odiaba llegar tarde pero no conseguía llegar antes. La música y la psicología destacan entre las cosas que más le gustan y reconoció que de vez en cuando también salía a correr. Si tuviese que quedarse con una canción que le guste sería Chelsea hotel de Leonard Cohen, su artista predilecto, y escogería Daiquiri Blues de Quique González como disco fetiche. Si Kike San no se dedicase a la música lo tiene claro: sería técnico de recursos humanos. Acompañado de su amigo Poty a la percusión -artista con el que ha recorrido algunos escenarios este verano- el toledano sueña con tocar algún día en el Teatro de Rojas de su ciudad.

Kike Sánchez escogió de manera acertada Kike San como nombre artístico. Sincero, consecuente y realista nos contó que sus influencias musicales son muchas y muy variadas -debido a la gran cantidad de música que escucha- y abarcan desde la música de cantautor como la de Javier Krahe, el flamenco de Camarón de la Isla y El Cigala o el inconfundible rock de los Rolling Stones. Sabe que hacerse un hueco en el mundo de la música es complicado y por eso no se pone metas muy altas y sí a corto plazo. Un sistema que le está funcionando bastante bien y con el que de momento no le está costando despegar, aunque reconoce que a día de hoy todavía no vive de la música. “Mi sueño en realidad no es tocar en el palacio de los deportes. Mi sueño es tocar en el Teatro de Rojas que es el teatro de Toledo. Luego cuando toque en el Rojas ya veremos lo que pasa”.

El toledano nos confiesa que lleva componiendo música desde los 11 años y que por aquel entonces hacía rap, ya que su hermano mayor tenía un grupo de este estilo y siempre se subía sobre los escenarios a cantar con él. Sin embargo, a los 17 años cogió una guitarra y desde entonces se han hecho inseparables debido a las múltiples posibilidades que esta le da a la hora de componer. Definir su sonido es mucho más complicado. Kike reconoce que hace música de cantautor “pero con un poquito más de ritmo”,  sin centrarse en un estilo determinado porque no cree en los estilos musicales.

Entrevista a Kike San Antes de su cincierto en la Sala Los Clasicos de Toledo
Kike San en un momento de la entrevista

En el año 2006 Kike San ganó el primer certamen de música joven de Toledo en la categoría de rap y si bien este hecho no fue desencadenante para desatar su pasión por la música, nos confiesa: “me hizo mucha ilusión. Sobretodo porque me dieron la posibilidad de que dos canciones que toqué estuvieran recogidas en un disco y darme la oportunidad de tocar en Dolche, ahora la Nuit.”

Actualmente, el toledano se encuentra presentando su último proyecto titulado El Duelo, un proceso dividido en cinco fases que representan una fase del duelo por el que se pasa tras una ruptura sentimental: Negación, ira, negociación, depresión y finalmente la aceptación. “Pasé por un proceso parecido y creí oportuno hacer cada una de esas canciones cuando estaba pasando por esas fases. Es lo más sincero que podía hacer”.

Grabado en acústico y riguroso directo en Villarrobledo junto a Los Respetables -banda compuesta por Kike Calzada, Conel y Stéfano– amigos y sobretodo “musicazos increíbles”, no descarta darle continuación a El Duelo ni tampoco montar una banda en un futuro, pero no con ellos, Los Respetables, debido a los proyectos personales de cada uno “aunque el tiempo lo dirá”. Asimismo, si tuviese que quedarse con una canción suya sería “Aceptación” porque es la fase en la que termina todo. “Es la más bonita en realidad. Acaba todo y las cosas vuelven a la normalidad y la calma o por lo menos todo empieza en ese camino.”

Entrevista a Kike Sana ntes de su concierto en Los Clásicos de Toledo
Kike San en un momento de la entrevista

Los directos son el escenario donde el toledano se encuentra más a gusto y, de igual manera, explica que todo es mucho más sincero. Por supuesto, el estudio le gusta a la hora de poder descubrir cosas e investigar pero viajar y conocer otros lugares le encanta aunque tiene claro que si tuviese que quedarse con un escenario y una ciudad serían la Sala Los Clásicos y Toledo “porque estás tocando en casa”.

Kike San no es maniático, no hace nada raro antes de salir a tocar. Le gusta estar centrado, charlar y tomarse tranquilamente una cerveza mientras se relaja y mentaliza de que todo va a salir bien. Si tuviese que elegir a alguien con el que hacer una colaboración no duda: “con el maestro, con Joaquín Sabina” y por qué no, con “tocar en el Viñarock”. Tampoco descarta cantar algún día en inglés. De hecho ha compuesto alguna canción en el idioma anglosajón pero tiene claro que “el castellano me parece un idioma completo y puedes usar mucho sinónimos para expresar lo mismo y cada uno tiene un significado diferente.”

Acerca del concierto que iba a dar esa misma noche, confesaba que esperaba que la gente se lo pasase bien y les gustaran las interpretaciones, animando a todo aquel que todavía no lo conociese a escucharlo. Y desde Compact Cheese damos fe de que todo salió redondo.

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