Mauri: el exilio hecho música con “OK To End”

Mauricio Morante conocido artísticamente como Mauri, -nombre con el que todo el mundo le llama en su barrio-, reconoce que escogió el diminutivo para jugar con esa ambigüedad que supone el no saber si es una banda pero quizá sí podría ser un grupo y romper con ese punto de cantautor que suele utilizar el nombre y apellido del artista. El toledano compartió escenario hace unas semanas con Depedro en Ciudad Real, odia madrugar y le gusta la música y el baloncesto. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, de pequeño soñaba con jugar en la NBA. Ahora sus ilusiones son otras: poseer una Fender Telecaster Custom y un amplificador cableado a mano milkman, el hombre lechero. Exiliado durante cuatro años a Irlanda reconoce que si no se dedicase a la música probablemente sería maestro de escuela. Admira a Dallas Green -también conocido como City and Colour– y le encanta el LP de Incubus Make Yourself, en especial la canción “Privilege”.

El que formase parte del también grupo toledano de fun enérgico, 45doblecero7, -abalado por Warner Music Spain-, decidió emprender su proyecto en solitario con OK To End para “demostrarme a mí mismo que podía sacar adelante mis propias canciones” y retratar de esta forma y a modo de diario sus cuatro años viviendo en la “tierra del invierno”, como la catalogaron los romanos. Mauri bebe de las influencias que ha embriagado desde que era niño como el caso de la banda de rock de Manchester, Oasis, centrándose en la figura de Noel Gallagher.

Empático, simpático y optimista define su sonido como “una buena mezcla entre el britpop y el pop/rock americano” y reconoce que no tiene un estándar básico a la hora de componer, pero sí que siempre empieza con la guitarra acústica a la que le sigue ponerse con la letra de la canción. A nuestras preguntas: ¿Sientes que cantar en inglés es parte del sonido Mauri?, ¿has pensado alguna vez en cantar en castellano? Entramos en un debate largo y bastante interesante en el que abrimos la caja de Pandora y nos adentramos en la guarida del dragón acerca de cantar en inglés o en castellano viviendo en España.

el toledano Mauri entrevistado en una cafetería céntrico de su ciudad.
Mauri en un momento de la entrevista.

Mauri nos cuenta que “el punto de hacerlo en inglés es porque empecé a componer cuando estuve viviendo en Irlanda para darle un punto didáctico y no perder el hilo con el idioma” y reconoce que aunque no se lo había planteado nunca, ahora esa idea empieza a brotar en su cabeza debido a Brian Hunt, el productor de su primer EP ya editado y el encargado de realizar el segundo grabado hace unas semanas. “Él siempre recalca e incide que debía intentar hacerlo en castellano, que sería mucho más rico en las letras porque, al no dominar la lengua de Shakespeare al 100%, es una manera mucho más directa de expresar tus sentimientos. Brian es mitad cántabro, mitad inglés y apuesta por el castellano. Cree que funcionaría mejor por territorio y él por experiencia personal reconoce que el feedback que recibes del público al cantar en castellano no lo recibes cantando en inglés”.

Sin desviarnos del debate sobre construir letras en la lengua materna o en el idioma anglosajón, el toledano resalta que “somos un país que sí que es cierto que estamos acostumbrados a escuchar música en inglés pero es verdad que aquí lo que te llega ya está filtrado y depurado. Te llega lo que ya ha triunfado en un país anglosajón, por tanto, ese tipo de competición es muy grande”.

El toledano Mauri entrevistado en su tierra
Mauri en un momento de la entrevista.

Volviendo a retomar el tema sobre OK To End, el toledano nos reconoce que si tuviese que quedarse con una canción de su trabajo -aunque todas representen una parte de un espacio- sería “la que da título. Creo que es como ese punto desnudo simplemente a la guitarra acústica. Me gustó también cómo se trató en estudio y cómo describe un poco mi paso; conocer gente, los amigos, la despedida que tienes que hacer con ellos… no sé, como ese sentimiento de amigos para siempre”.

La presentación del EP primero en Toledo y luego en Madrid, en la Sala Costello Club, reconoce que fue muy bien. La banda estuvo arropada por familiares y amigos además de sonar bien y encontrarse a gusto. “Llegamos a las siete de la mañana a casa…” nos cuenta entre risas. Además, Mauri reconoce que él disfruta mucho más el directo que lo que engloba todo el estudio porque es más divertido. Si bien es cierto que “en el estudio todo tiene que ser más aséptico aunque luego cuando escuchas la pista definitiva también tiene su punto y no queda otra que pasar por el trámite”.

Centrándonos en la producción del EP, grabado en una semana en el estudio de grabación “El Invernadero con el ya nombrado Brian Hunt (productor de Russian Red entre otros), Mauri nos cuenta que está “muy contento con los resultados” pues Brian se ha metido mucho en el grupo “incluso ha venido a vernos a ensayar al local que lo tenemos aquí en Toledo, a tomar notas, a trabajar las baterías, las guitarras, las voces y en Costello se subió a tocar dos canciones con nosotros”.

Entrevistamos al toledano Mauri en su ciudad
Mauri en un mirador de Toledo tras la entrevista.

Sin embargo, actualmente el toledano no ve posible una vida dedicada exclusivamente a la música “porque creo que a día de hoy hay mucha música, hay muchas formas de llegar y mucho acceso. El pro que tiene es que la autopista es más grande pero está llena de coches,es más difícil.” Además comenta que “creo que el consumo de la música en directo que es de la que podría vivir una banda, no sé si está cambiando o se está perdiendo” haciendo referencia  a que se ha perdido ese relevo generacional y a la ilusión que él sentía en su adolescencia cuando iba a un concierto, comentando que ahora sigue yendo a conciertos y, sin embargo, la gente sigue siendo la misma de su quinta: “creo que a los jóvenes no se les ha incentivado. No quiero echar culpa ni a un bando ni a otro, seguramente las bandas puedan tener culpa, la radiofórmula puede tener culpa, ver a lo mejor la radiofórmula de Los 40 principales a lo mejor yo no la consumía, pero sí que es cierto que sonaban Los Rodríguez, Los Ronaldos, Hombres G o El Canto del Loco. Al fin y al cabo era una batería, una guitarra, un bajo y un cantante, era una banda de rock más cañera o menos cañera y ahora lo que suena en la radiofórmula no se sabe muy bien lo que es”.

Asimismo, reconoce la importancia de las redes sociales aunque entre risas afirma ser de la generación del fotolog. “Me cuesta y a veces no me apetece pero me obligo. No soy de estar muy enganchado al teléfono pero sé que es un canal importante. Por ejemplo, admiro a gente como Diego de VEINTIUNO, está muy atento, conoce a mucha gente, contesta rápido… yo soy muy tímido”.

Como metas de futuro a medio o largo plazo, nos confiesa que le encantaría poder tocar en la Sala Sol de Madrid y si tuviese que elegir a un artista con el que poder hacer una colaboración sería, sin duda, Jero Romero, el antiguo guitarra y vocalista del mítico grupo toledano The Sunday Drivers. A modo anecdótico nos cuenta entre risas que una vez volviendo en el coche desde Cáceres con el que era su antiguo grupo “pinchamos una rueda y justo nos metimos en un sitio en la autovía y era un club de alterne. Era al medio día pero sí que se nos apareció gente en bata mientras nos tomábamos una coca cola y un botellín para cambiar la rueda”.

Antes de terminar esta entrevista, Mauri nos confesó que si hay algo que se le resiste muchísimo a día de hoy es tocar la batería porque “soy arrítmico total”.

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