Cursed Angel: De la oscuridad se regresa más fuerte

La filosofía de un ángel caído, sin necesidad de invocar a lo místico, y como un guiño a aquel disco de Avalanch que cumple ahora 15 años, la representación de ese individuo maldito, terrenal, que no encuentra su lugar y busca constantemente encajar en algún sitio. Leitmotiv o figura clave que da sentido a Cursed Angel, /kərst ānjəl/ si se quiere pronunciar como es debido.

A poco más de dos horas de su actuación en el Pub Los Clásicos de Cuenca, nos reciben a las puertas del local los hermanos Ruiz; Joserra a la voz y keytar y Julio a la guitarra; con Guillermo Martínez al bajo y José Luis Palacios, un viejo conocido ya de Compact Cheese, como recién estrenado batería. Juntos forman una banda cuyas edades oscilan entre los 26 y 35 años, todos conquenses salvo la voz que escogió nacer en Albacete. Ingeniería de Sonido, Técnico de Mantenimiento de Redes Informáticas, Psicólogo General Sanitario y estudiante de Economía, son los estudios de un grupo aficionado a la música, los videojuegos, las chuletas de cordero y la vida moderna. Sin embargo, detestan los pimientos y las lentejas en cuanto a gastronomía se refiere, y a los políticos corruptos y que se acoplen los micros por mencionar sucesos de la vida en general. Soñaban con crecer, tocar y llenar conciertos. Entre sus discos favoritos se encuentran Rising de Rainbow, The Crimson Idol de W.A.S.P., Ecliptica de Sonata Arctica o el Ride the Lightning de Metallica. Canciones como “Silver” de Black Sabbath, la misma “Más fuertes” de los propios Cursed Angel, “Nevermore” de Symphony X, “Addicted to Pain” de Alter Bridge no paran de sonar en sus cabeza. Unos tipos que si no se dedicasen a la música se describirían como más miserables, o “bacalutis raeggetoneros” en el caso de Julio muy a pesar del sentimiento de culpa de su hermano mayor.

Un grupo que nació de la disolución de un proyecto anterior propiciado por los hermanos Ruiz, cuando el menor tocaba algo similar a rock estatal en el instituto y propuso a Joserra como cantante, hasta que descubrieron que lo suyo era algo más cañero, más power. Un sonido melódico, que describen como hardrock-heavy metal melódico que contiene influencias de un Millennial como Julio; desde Helloween, Sonata Arctica o Kamelot, sin olvidar los clásicos de siempre Judas Priest, Iron Maiden o Manowar: “Un sonido melódico, todo se nota en el disco, que es fácil escuchar aunque no te guste mucho el heavy, que puede ser muy duro, aquí la melodía está siempre presente. Las guitarras son hardrockeras, en algún momento sí adopta tintes de power con dobles bombos o guitarras muteadas. Y otro toque que le aporta melodía, y yo creo que frescura, a las canciones son los teclados con unos  arreglos que hacen que la canción tenga más riqueza a la hora de escuchar.” Pero no es todo internacional, también hay espacio en sus influencias para grupos como Saratoga o los propios Avalanch, de donde se dice que el vocalista sacó parte de esa voz de pito: “Realmente viene del Renacimiento, de los castrati”, contesta entre risas ante tal insinuación.

Cursed Angel-2 Lugar: Los Clásicos, Cuenca. Fecha: Sábado, 28 de Octubre de 2017
José Luis Palacios, Julio Ruiz, Joserra Ruiz y Guillermo Martínez son Cursed Angel.

Tras su formación en 2009, una época confusa en la que Joserra admite en tono jocoso que les iba un poco el Emo, lanzaron su primer tema grabado en directo gracias a su colaboración en un programa de radio: “Es como las caras b, las caras c… pues esto era la cara z. La segunda sí que es una maqueta de tres temas, la maqueta real, la única que tenemos que grabamos en cuanto pudimos”, nos comenta el vocalista. Y desde ese 2011 hasta que han conseguido grabar su primer disco, han tenido parones de formación y cambios en el grupo, como cuenta Julio quitándole hierro al asunto, “desde que empezamos se podría pensar que nos hubiera dado tiempo a grabar 5 discos por lo menos: ¡Qué habéis estado haciendo, gandules! Pero hemos tenido muchos parones, buscando gente, también antes tocábamos en Motilla, entonces ahí no hay variedad de músicos que puedan unirse al grupo por eso hemos tenido parones que nos han impedido tener una marcha más rápida de lo que nos hubiera gustado. Pero desde hace unos tres años, más o menos, ha ido más fluido y por eso hemos podido grabar el disco.”

Aunque están en la búsqueda de un teclista, se ven ya como formación definitiva, con José Luis finalmente a la batería, a quien habían puesto a prueba este verano, en un concierto en el que taloneaban a Rosendo: “Tuvimos un problema y a las doce de la noche o así llamamos a José Luis, sin haberse preparado el concierto ni nada, sin haber tocado nunca con nosotros, y le dijimos: Oye, José Luis, tenemos un marrón, ¿puedes venir a Motilla a tocar a las cuatro de la mañana o así? Y nos dijo: ¡Sí!”, cuenta Joserra con cierto orgullo.

Un disco, Más fuertes, grabado entre 2016 y 2017 en Dojo Prodcciones de Cuenca, bajo la batuta como técnico de sonido de quien ahora es el batería y nuevo miembro del grupo: “Teníamos confianza con José Luis, de haber tocado con él antes, ensayábamos en un local al lado de donde ensayaban ellos normalmente. Se volcó al cien por cien con la grabación y la producción del disco. Volver a grabar cosas, retocar alguna otra… nunca nos puso ninguna pega. Creo que ha sido además en las dos direcciones, porque nosotros también nos hemos adaptado a sus horarios. Nos hemos adaptado dentro de los fines de semana, que eran los únicos días que podíamos hacer algo, y en general creo que ha sido una experiencia muy positiva.”

Cursed Angel-4 Lugar: Los Clásicos, Cuenca. Fecha: Sábado, 28 de Octubre de 2017
El grupo al completo posan antes de su concierto en Los Clásicos de Cuenca el pasado 28 de octubre.

Más fuertes pudieron presentarlo en el pasado GinetaRock, que cumplía además su décima edición. Un festival que para ellos es bastante especial pues han acudido a todas sus ediciones y ya se sienten como de la familia: “Estábamos tocando como en casa y lo que sí tienes es esa presión de querer que salga lo mejor posible. Eran las tres y media de la tarde, recién comidos… la gente aún estaba con el café. Hubo bastante gente. Un día para recordar.”

Un grupo que piensa que lo más importante para seguir adelante en el mundo de la música es sacar el arte y mostrarla como quieras, como realmente eres, sin esperar un apoyo desde arriba: “Los mejores momentos de explosión creativa siempre han sido cuando menos apoyo ha habido. La época dorada de las letras y del arte en general, han sido cuando menos apoyos y subvenciones ha habido. Ahora se ha subido todo el mundo al carro de las subvenciones, al tema de “me tienes que apoyar porque soy un artista,” comenta Joserra. “Si eres bueno, llegarás. También es verdad que depende de las zonas, los pueblos lo tienen más difícil, nosotros venimos de un pueblo y es más complejo, sobre todo por la cantidad de gente que puede adaptarse a tu estilo, pero en cuanto a posibilidades, la idea principal que es crear lo tienes en cualquier sitio.”

Cursed Angel-5 Lugar: Los Clásicos, Cuenca. Fecha: Sábado, 28 de Octubre de 2017
De izquierda a derecha: batería, guitarra, voz y bajo de Cursed Angel tras la entrevista.

Gracias a las redes sociales, Cursed Angel está llegando hasta Japón, sin embargo se hace notar la humildad en el grupo porque no ven el uso de Internet como una feroz competición de fondo, sino como la manera de que la música se pueda escuchar en cualquier lugar del mundo: “Me da igual que escuches a otros grupos. Cuando haces música, hay gente que sí, que son profesionales de esto y se dedican cien por cien, lo que quieren es amortizar sus inversiones. Nosotros lo que estamos intentando es transmitir unos sentimientos en unas canciones y llegar al público, que la gente lo escuche y disfrute de ello y que se sienta identificado. Para nosotros nos vale más que alguien llegue y te diga que una canción le ha emocionado que vender tropecientos discos, entonces creo que lo importante precisamente es llegar y no la competencia.”

Sin que sirva pezón como respuesta comodín, Cursed Angel, o /kərst ānjəl/, mola. El trabajo, aunque no sea tan duro como algunos piensen, los sentimientos y la ilusión que conforman el pilar sobre el que se erige el arte de hacer música. El arte de transmitir con notas y melodías, sin que parezca, entiéndase la comparación, que nos están hablando de subir a un tractor e ir a vendimiar. Un grupo honesto, sencillo que no simple, que no hace canciones con afán de victimismo sino con la intención de que la rabia nos haga salir del agujero.

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