Rozalén (se) Emocionó en Albacete

El viernes por la noche vivimos un momento mágico en el Palacio de Congresos de Albacete. María Rozalén y todo su equipo presentaron el disco “Cuando el río suena…”, lleno de historias familiares y personales que desnudaron el corazón de esta joven albaceteña que pasó emocionada la mayor parte del concierto.

Con los primeros acordes de “La puerta violeta”, músicos, cantante e intérprete (Beatriz Romero) salieron al escenario para reivindicar un mundo violeta, sin  violencia machista; un mundo libre y feliz para todas y todos. A continuación, la canción “Vivir”, que Rozalén ha compuesto para la Asociación Española Contra el Cáncer colmó de energía y buenas vibraciones aquella sala llena a rebosar.

Durante todo el concierto, que duró más de 2 horas y media, María Rozalén alternó sus canciones con pequeñas introducciones de las mismas. Nos contó cómo habían surgido las historias de las que hablaba en su nuevo disco, qué significaban para ella y por qué había decidido compartirlas. En varias ocasiones mentó a su abuela, esa gran mujer que contó a Rozalén quiénes fueron Justo y Miguel antes de que ella los cantara.

Tuvo tiempo de recordar “a los grandes”, como ella los llama, a Luis Eduardo Aute con ‘La belleza y a Violeta Parra con ‘Volver a los diecisiete. Emocionada, comprobó que algunos niños pequeños tarareaban las canciones de sus ídolos y se sentía “en la obligación de seguir versionándolos, siempre desde el respeto”.

Uno de los mejores momentos de la noche fue en el que decidió subir a todos los niños y niñas que hubiese en la sala al escenario para cantar con ella ‘Las Hadas Existen. María Rozalén dedicó esta canción a “todas las mujeres” y a “los hombres que se sientan Hadas, también”. Los pequeños y pequeñas que subieron al escenario entonaron con la letureña esta preciosa letra y luego bailaron con ella y con Beatriz Romero, quien transcribe al lenguaje de signos todo lo que cantan y hablan en el escenario.

Con las inocentes voces de los más pequeños descubrimos que la gente se había desplazado desde todos los puntos de la geografía castellano-manchega para disfrutar de aquella noche. En un momento dado, la artista se aproximó a la escalera que bajaba del escenario y mientras decía “esto no estaba preparado, pero es que… ¿cómo no lo voy a hacer?” acercó el micrófono a su madre para que nos deleitara con el tango ‘Volver de Carlos Gardel, a capela.

Dispuesta a llenar la noche de sorpresas, nos contó que había querido incluir en sus directos la canción ‘Antes de verte’, que canta a dúo con Kevin Johansen, pero el cantautor estadounidense, nacionalizado argentino, no podía acompañarla durante sus conciertos. Así que, Alejandro Ortega subió al escenario para cantar la parte de Johansen, dentro de un casting que está realizando Rozalén a lo largo de todos sus conciertos. Público y cantante concluimos que, a pesar de una buena actuación e incluso de un buen baile, Alejandro Ortega no era Kevin Johansen.

Tras toda esta cantidad de momentazos vividos, la cantautora decidió cambiar la manera en la que nos iba a emocionar y comenzó a cantar sus canciones más movidas, las “de palmas” como ella dice. Cantó ‘80 veces, presentando la canción como el “inicio de su gran ‘boom’” y no se olvidó de Saltan chispas, Me arrepiento, Asuntos pendientes, Berlín, Vuelves… todas ellas a dúo con el público, entregado cada segundo del concierto.

Desde luego que esta currante albaceteña se merece todo lo bueno que le pase. ¡Viva Rozalén!

 

 

Aida López Serna

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