Poti y Buitre (La Kalaña): “Tener un grupo de música es como tener una familia”

El siete de enero de 2017, el Centro de Exposiciones y Representaciones Escénicas de música vivió una noche de música con una gran carga emotiva. La Kalaña decía adiós. Una banda con tres discos a sus espaldas, miles de conciertos, cada uno con su anécdota, y, sobre todo, una familia de músicos unidos por el punk y la amistad daba por finalizada una historia que superaba ya los 13 años. Pero, tras aquella despedida, justamente un año después, La Kalaña publica un nuevo EP, Arde el mundo, y anuncia que su regreso a los escenarios se producirá el 24 de marzo de 2018, en el marco de La Mancha Rock Festival. Además, esta semana, el día 9 de enero, han publicado su nuevo videoclip, “Miedo”:

Desde luego, la historia de La Kalaña está lejos de haberse acabado. Para conocerla con más detalle, Poti (Jose Carlos González, vocalista) y Buitre (David Caro, guitarrista) pasaron por las entrevistas en podcast de Compact Cheese para contar cómo se produjo el regreso de La Kalaña y las intenciones que tiene el grupo para afrontar su nueva etapa.

En su regreso, La Kalaña vuelve a presentar canciones que ponen al que las escucha ante una reflexión profunda. Profunda e incómoda, como es “Arde el mundo”, una canción con la que los miguelturreños critican la falta de respeto del Ser Humano por la Naturaleza: “El mundo intenta señalar que lo estamos matando con nuestras acciones”, explican los músicos. “Vamos a ser la purga que acabe con la humanidad, y seremos nosotros mismos quienes lo haremos” indica Buitre, aludiendo a la letra de “Arde el mundo”.

Nunca digas adiós…

Al final de la “rueda de reconocimiento” de esta entrevista, tanto Poti como Buitre coinciden en declarar que “no se puede vivir sin música”, y el regreso de La Kalaña es la prueba de ese sentimiento. Su concierto del 7 de enero de 2017, rodeados de su público más fiel y de amigos como La Mala Vita, entre otros, iba a ser una despedida definitiva del grupo. Las perspectivas laborales de los integrantes les llevaban a trasladarse a vivir fuera de la provincia, lo que haría imposible compaginarlo con ensayos y composición de canciones.

Por ese motivo, decidieron poner punto y final a su historia. Pero, no de una manera triste, sino con una fiesta, llena de alegría y orgullo por una banda que ha sido referente del rock en su pueblo, Miguelturra, y en el resto de la región.

Pero la vida da tantas vueltas, que, lo que parecía un adiós, se convirtió simplemente en una pausa de unos meses. Al final, los integrantes de La Kalaña pudieron mejorar sus condiciones laborales y personales y, de nuevo, volvieron a coincidir , tras la ilusión de su concierto de despedida y coincidir que estaban todos en Miguelturra, decidieron seguir tocando juntos.

Poti (Jose Carlos González) y Buitre (David Caro) desde el local de ensayo municipal donde La Kalaña prepara su regreso a los escenarios

En su regreso, no sólo influyó esa coincidencia personal y laboral, que volvía a facilitar los ensayos y la composición de canciones. Aquel concierto de despedida fue un chute de energía que plasmó sobre el escenario la “unión” y “lealtad” que se guardan entre sí los miembros de La Kalaña: “En el concierto es donde se ve todo eso y la gente puede palparlo”, explica Poti. Por su parte, Buitre añade que “tener un grupo de música es como tener una familia”, ya que “tienes tus más y tus menos, pero existe ese hermanamiento”.

Ese hermanamiento se fragua, no sólo en los conciertos, sino, sobre todo, en los ensayos. Para Poti, cada ensayo es “un pequeño confesionario”, donde se comparten alegrías, penas, victorias y derrotas: “Es lo más bonito de ensayar, no sólo tocar”.

Echar de menos toda esa dinámica musical y personal es lo que ha hecho posible la nueva etapa de La Kalaña. Desde el pasado mes de septiembre ya empezaron a preparar su último EP, aunque ya tenían compuesta la canción “Arde el mundo” desde la primavera de 2017. “Miedo” se terminó a principios de noviembre y la grabación del EP fue un proceso “rápido y espontáneo”, explican el guitarrista y el vocalista.

La evolución de aquel grupo de amigos del Instituto
El bombo de La Kalaña

El nacimiento de La Kalaña se produce dentro de las aulas y pasillos del IES Campo de Calatrava de Miguelturra. Allí coincidieron los componentes de la banda en su paso por la educación secundaria. Julio Yébenes, guitarrista de La Kalaña, por aquel entonces era el bajista de La Puta Vieja, un grupo que acabó disolviéndose a medida que Poti, Buitre, y compañía crearon la formación que ha seguido hasta ahora.

En sus casi quince años de historia, que se cumplirán en diciembre de 2018, Poti se queda con los recuerdos de la gente bailando debajo el escenario durante los conciertos. Aunque, para conciertos, los que Buitre rememora en algunos ensayos donde acudían los amigos de la banda para escucharles y vibrar con La Kalaña en conciertos espontáneos y desnudos desde su local de ensayo cercano a la Plaza del Doctor Fleming de Miguelturra.

Ahora, los miembros de La Kalaña han evolucionado personal y musicalmente. Su nueva sede está en los locales municipales y, desde ahí, quieren plasmar todo su aprendizaje en las nuevas canciones y conciertos que van a volver a desde el mes de enero. Su primera cita con el público durante esta nueva etapa será el 24 de marzo, en La Mancha Rock Festival, compartiendo escenario con Combo Calada, Che Sudaka o Deskaraos, entre otros.

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