Javier Botella: el anfitrión que hace culto a la música swing

Javier Botella (Valencia, 1967). Si tecleamos su nombre en cualquier buscador, aparecen en varios medios de referencia las siguientes afirmaciones: “el swing contemporáneo español tiene nombre propio” -ABC-, “con su voz revive la época dorada del swing” -EuropaPress- o ”se ha convertido en la referencia del swing en España” -El País y RTVE-. Conmueve, ¿verdad?

La entrevista de hoy la dedicamos a este valenciano de voz cuidada y seductora con motivo de la presentación de su nuevo disco: Todo el camino. Se dará cita mañana viernes 23 de marzo en el Café Berlín de Madrid, donde con un repertorio en castellano, Botella se presenta en este álbum con temas que le han acompañado en fases de fragilidad, en momentos de amor y desamor, canciones que “quizás llegan a ser la banda sonora de mi vida”. Tras esta breve introducción, nos adentramos en una de las entrevistas más introspectivas que hemos realizado hasta la fecha.

Con estudios especializados en empresa, fue director del negocio familiar -Joyerías Gracia- y estuvo al frente de una empresa de catering de alto standing. Unos preliminares que acabarían en un Javier Botella como intérprete profesional.

Cuando era niño soñaba con ser indio. Le encanta el mar, la vela y nadar y detesta el Frenadol. Si tuviera que escoger un disco se queda con su tercer y último trabajo, Todo el camino y con la última canción de éste, “Procuro olvidarte”, canción compuesta por el mítico Manuel Alejandro. Si le preguntamos por un artista, responde por el toledano Mike Martin y confiesa que si no se dedicase a la música sería patrón de yate: “lo soy, pero no lo ejerzo”, dice entre risas.

El origen

Javier Botella nace como artista y como crooner desde que escuchaba la discografía de su padre. De fondo sonaban canciones de los años dorados del swing, de los años 20 americanos, del jazz… “Creo que es ahí cuando empiezo a dejar de jugar y comienzo a escuchar más música e interiorizarla”.

El artista ha llegado a donde se encuentra hoy con mucha disciplina, sabiendo en cada momento lo que quería hacer y cuál era la etapa idónea para dedicarse de lleno a esta profesión. “Desde mis inicios he ido alternando con otros oficios hasta que pude costearme tomar clases de canto lírico, más tarde jazz,… hasta que empecé a hacer mis primeros pinitos y reuní a una banda en condiciones para hacernos el primer año casi 170, 180 conciertos en Valencia. Pienso que ha sido todo muy natural a consecuencia de sacar 3 discos, este es el 3º y llegar hasta hoy ha sido el trabajo de muchos años”.

Javier Botella escuchando atentamente nuestras preguntas.

Se nutre de referencias como Nat King Cole, Dean Martin, Sammy Davis Jr, Sinatra¸ de voces contemporáneas y cantantes más jazzeros, pero siempre bebiendo de las vertientes del swing y del jazz. “Aunque haya mamado esto, Todo el camino contiene temas populares en castellano y he tomado referencias de los grandes compositores como Manuel Alejandro o Armando Manzanero. He seguido un criterio como ese que intento seguir siempre en mi vida, que son de sentido común. El criterio que escogí fue ese mismo. Son letras -lo digo normalmente en las entrevistas, en las notas de prensa- que me acompañaron en los momentos en los que me encontré frágil, desde mi infancia porque escuchaba esas canciones en casa hasta en mi juventud y ahora en mi madurez. Son canciones que han sonado en casa de nuestros abuelos, de nuestros padres y que han acompañado las generaciones de nuestras vidas”. En su último disco, tiene claras influencias de su pasado más jazzero porque la formación musical con la que se reúne contiene piano, contrabajo, saxo, batería y un cuarteto de cuerda.

Siempre estoy en la búsqueda de mi propia voz. Cada disco y cada año que pasa la voz tiene cambios en el transcurso del tiempo, es una evolución: el resultado de una época, de la técnica, del bagaje, de las cicatrices…

Con un proceso creativo que extrae de sus propias vivencias, revela estar muy ilusionado con este proyecto y con el año que tiene por delante de promoción y conciertos. Además, manifiesta que la gente y su público le preguntaban a menudo el porqué de no cantar en castellano. “Para mí era un reto porque se me hace más difícil que cantar en inglés, más que nada por el fraseo continuo que hago al swinguear, pero me siento muy agusto cantando en mi lengua. Existen composiciones maravillosas en castellano. Al mismo tiempo estoy escribiendo canciones propias, adaptadas a mi estilo, que tengo guardadas en un cajón y que poseen un resultado peculiar que sacaré en un futuro”.

Así, el crooner admite que con Todo el camino “va a un caballo ganador” porque son canciones conocidas por todos aunque los arreglos sean suyos. “Este disco es un punto más de madurez en mi carrera, era un reto. Es una manera distinta de escuchar esos ritmos latinos, tangos, baladas y boleros llevados a mi terreno, ya que no hay percusión -como suele haber en los boleros- que compensan con un estilo más cercano al jazz”.

Que la prensa te califique como el crooner de España te exige estar al máximo nivel. Siempre tengo respeto por las grandes voces que realmente están ahí y perduran en el tiempo

Con esta gira, que comenzó el pasado jueves 15 de marzo en Barcelona, espera poder conquistar los escenarios de nuestro país, ya que como el mismo dice: “soy un personaje poco conocido en España”. De hecho, cuenta que están barajando fechas para cruzar el charco y visitar países latinoamericanos como México, Perú y Chile, pero que aún no hay nada concreto.

Diferentes formatos en un estilo propio

Reconoce que disfruta plenamente con un cuarteto, noneto o big band porque son diferentes y a la vez únicos. “Es como cuando canto con piano y voz e incluso cuando canto en playback, -ahora en algunas radios estoy cantando en playback- porque les gusta que cante en directo y claro, no voy a ir con un piano arrastra por todo Madrid (risas). En primer lugar, actuar en cuarteto es una maravilla porque tienes muchos más matices; noneto en este caso es porque hay un cuarteto de cuerdas y la incorporación de las cuerdas es como un orgasmo: las cuerdas te elevan a un estado de sensibilidad tan grande, cuando entran los instrumentos de música clásica incorporado a esto, que a veces se entrecorta la voz. En ocasiones me cuesta cantar cuando de repente entran las cuerdas aunque luego obviamente me posicione. Por último, la big band es como montarte en un Ferrari y para eso necesitas una buena carretera, un buen sitio donde te escuchen. Me gusta mucho y de hecho compagino esta gira de castellano con la gira del anterior disco que era con la big band y tengo conciertos a la par. No se solapan, pero sí que son complementarios“.

Javier Botella, optimista y sonriente durante la entrevista.

Asimismo, admite que no volvería a cambiar cosas de cómo empezó hasta su madurez, excepto en su formación. “Las circunstancias familiares y demás no me lo permitieron. Cuando pude ser autosuficiente pude desarrollarme y recibí más formación. Sólo cambiaría esa parte. Al final estoy satisfecho de lo que tengo, de cómo soy y eso es consecuencia de lo que he vivido”.

Aspira a tener continuidad -algo imprescindible en el mundo de la música- y a vivir de una forma digna, confesando ser optimista a pesar de lo dañado que está el mundo de la cultura en este país. “Llevo años viviendo de la música y me da para vivir. Tengo esperanza en que esto siga por muchos años más porque significará que estamos haciendo bien las cosas. El feedback que recibo de la gente, que los teatros sigan llenándose, que estemos presentes en la programación de las salas, en cartelera, esa es la expectativa que tengo”.

Al preguntarle si hay algo que se le resista, comenta dos escenarios. “Hemos estado en muchos teatros principales de grandes ciudades. En Madrid estuve en la Joy Eslava, que está muy bien, pero me encantaría estar en el Teatro Real o también en el Liceo de Salamanca. Se me resisten porque no es mi momento, pero lo será”.

Tras la cuestión, ¿si tuvieras que darle un consejo al Javier Botella del futuro, qué le dirías? El artista responde de inmediato: “¡es una pregunta buenísima! Pues diría prudencia. Que siga sin acelerar, sin correr,… Acelerar las cosas no tiene sentido porque te crean ansiedad”.

Entre las canciones que más disfruta tocando en directo, apela a dos temas. “How do you keep the music playing, una de las canciones del anterior disco. Es una balada increíble que habla de cómo hacer para que la música perdure en el tiempo, -a la música me refiero a la llama del amor, cómo mantener eso hasta el final de los días- y la otra es un tema de Manuel Alejandro que popularizó en gran medida Raphael y que la he hecho en versión propia, “Qué sabe nadie”. Una canción que está dedicada a esa gente vulnerable, que se ha sentido frágil y pequeña por su color de piel, por su forma de ser,… Cuando la gente te juzga por no estar en los cánones que marca la sociedad… Entonces, esta canción va dedicada para ell@s”.

Antes de subirse al escenario sigue su ritual más íntimo: besar el anillo que contiene las 3 monedas de la Diosa Fortuna. Un anillo familiar que representa a tres personas que ha perdido en su vida, pero que confiesa: ”me transmiten ese poderío y solidez en las tablas”, a lo que le siguen unos ejercicios de técnica vocal de respiración, colocación y calentamiento de voz.

Como anécdota, afirma que el conocer a Miguel Bosé de primera plana le ayudó a tener una visión de los directos, de la tensión que se vive, de los grandes conciertos y de todo lo que hay detrás en el backstage de cada actuación. “Lo conocí en 1987 y poder trabajar con él, hacer gira  y vivir parte de su personalidad fue algo muy especial. Me marcó porque fue uno de los que me dijo cuando yo tenía 18 o 19 años: eres la persona con más swing que he visto y tienes que desarrollar esa faceta”.

Optimismo y serenidad definen a este anfitrión de la música swing española contemporánea. Un futuro que prevé con unas cuantas arrugas de más, si cabe con más seguridad personal y profesional y, en última instancia, mirando al mar desde su ventana.

Carolina Cicuéndez

Fui parte de este proyecto aunque siga ligada a él eventualmente. Procedente de Toledo con raíces más que manchegas, soy una seguidora acérrima de Friends, apasionada de los deportes en general y del basket en particular. En su día me inicié en las lenguas clásicas para luego decidir adentrarme en eso de la comunicación. Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha, me defino así: como una persona curiosa, tenaz y constante que tiene ganas de trabajar y ponerle empeño a todo lo que hace. ¿Twitter? Mi red social por excelencia.

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