La Mancha Rock celebra su quinto aniversario con el regreso de La Kalaña y Combo Calada a los escenarios

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La página web de información musical La Mancha Rock celebró el pasado sábado 24 de marzo su fiesta de aniversario, esta vez, en formato festival. En el evento, realizado en el Centro de Exposiciones y Representaciones Escénicas de Miguelturra junto a la asociación cultural Atutti Jorobi, actuaron grupos de la región como Raízes Ubuntu Rock, Deskaraos, Combo Calada y La Kalaña. Estos últimos festejaron su regreso a los escenarios tras meses de parón para componer nuevas canciones. También actuó el grupo murciano Rokavieja, ganadores del concurso de bandas que el festival organizó el pasado 3 de marzo.

A pesar de la ausencia repentina de Che Sudaka, que comunicó que no actuarían por enfermedad de uno de sus músicos, el festival fue una fiesta en la que el público disfrutó al máximo de cada uno de los conciertos, pero de uno en especial, el de La Kalaña.

Actuación de La Kalaña en La Mancha Rock Festival

Este grupo de punk miguelturreño anunció su retirada en enero de 2017 por motivos laborales de los componentes que convirtieron en imposible la sostenibilidad de la banda. Pero la vida da muchas vueltas, y a finales del año pasado los componentes de La Kalaña pudieron volver a reunirse. Pronto empezaron a componer nuevas canciones y el pasado mes de enero, un año después de su retirada, anunciaron su regreso con Arde el mundo. Así lo contaron en una entrevista a Compact Cheese.

Poti y Buitre (La Kalaña): “Tener un grupo de música es como tener una familia”

Faltaba escuchar a La Kalaña de nuevo sobre el escenario. Y esa primera cita con el público estaba programada para el pasado 24 de marzo, en su casa, ante su gente, en La Mancha Rock Festival.

Las ganas que había tanto dentro de la banda como en el público por volver a corear las canciones de La Kalaña eran palpables. Desde la primera a la última canción, el público de La Mancha Rock multiplicó por mil la energía que desprendía el escenario. También hubo una colaboración especial de Txin, un antiguo miembro de la banda que acompañó en los coros y con expresiones teatrales las letras reivindicativas del grupo, cantando, incluso, algunas canciones a dúo junto a Poti.

Tras el derroche de energía y la comunión con el  público, Poti y Buitre compartieron con los lectores y oyentes de Compact Cheese sus sensaciones al terminar su concierto de regreso a los escenarios.

 

Noche del Ska-Punk fusión

Además del intenso punk-rock del veterano grupo miguelturreño, en La Mancha Rock Festival hubo un festín de sonidos de diversos colores, formas y tamaños instalados en una misma base: el ska. La riqueza de la percusión más allá de la batería, el brillo de las secciones de viento-metal, el aroma mediterráneo de las guitarras flamencas y la fuerza de la trinidad de la guitarra eléctrica, el bajo y la batería fueron los elementos comunes del resto de la noche.

De este modo, Raízes Ubuntu Rock, Deskaraos, Combo Calada y Rokavieja no dejaron que el público se aburriese contagiándoles el contrapunto enérgico del ska combinado con sonidos de las músicas del mundo. Un abanico de riqueza musical “made in La Mancha” al que se unía Rokavieja con su arte basado en crear una pequeña big band que consigue que el punk suene a jazz y swing.

Una alianza “natural”

Si lo que hubo encima del escenario de La Mancha Rock Festival no merecía falta de atención, lo que había en las barras, en la taquilla, en la mesa de sonido y detrás del escenario tampoco. Un equipo formado por casi medio centenar de personas, entre miembros de la propia página web de información musical, la empresa de sonido local Son Rec, los voluntarios de Protección Civil, los trabajadores de la seguridad y la asociación juvenil Atutti Jorobi estaban coordinados para sacar adelante el evento por el mero interés de ofrecer a su pueblo, Miguelturra, una alternativa de ocio y tiempo libre basada en disfrutar de la música en directo.

Esta colaboración nació de “manera natural”, comenta Isabel Molina, voluntaria de la asociación Atutti Jorobi. Se trata de un grupo de amigos a los que les une el “gusto por la música en directo” y empezaron a organizar conciertos en Miguelturra, sede de La Mancha Rock y con la que se acabaron uniendo.

Francisco Peco, responsable de la web de información musical, explica que decidieron “dar el salto hermanándonos con amigos de toda la vida del pueblo”. Y, para celebrar esa alianza, decidieron “apostar” por lo que les gusta, “aunque duela la cabeza muchas veces”.

En ese sentido, y a pesar de todos los pesares que implica organizar un evento de estas características, tanto los miembros de la asociación como los responsables de La Mancha Rock están decididos a seguir tirando “para adelante” con este formato de festival que van a “intentar afianzar”. Además, el objetivo de organizar actividades culturales y deportivas invirtiendo su propio tiempo libre es “activar la cultura y el deporte” organizando actividades para todo el pueblo, que está un “poco muerto”, comenta Isabel.

Dos voluntarios de Atutti Jorobi atienden la taquilla de La Mancha Rock Festival

Para que el festival saliera adelante, fue necesaria la coordinación de todo el equipo para que no quedara ningún cabo sin atar. Imanol y Marga estaban al frente de la taquilla cubriendo el segundo turno, atendiendo a las personas que compraban su entrada y escuchando los conciertos desde la puerta del CERE.

Mientras trabajaban, explicaron a Compact Cheese que participar y ofrecer al pueblo este tipo de eventos sirve para “salir de la rutina de siempre hacer lo mismo”, además de generar “movimiento en el pueblo” y dar una alternativa para “no tener que ir siempre a Ciudad Real para encontrar algo de ocio, sino que lo tengas aquí en el pueblo”. En ese sentido, comentan que una de sus primeras actividades fue de carácter deportivo, concretamente un torneo de Balonmano Playa que en agosto de 2017 ya cumplió su segunda edición.

Cohesión socio-cultural

En el vestíbulo del CERE, además de los stands para vender merchandising de algunos grupos, también había puestos de tres asociaciones que luchan, en la medida de sus posibilidades, por defender los derechos humanos y los derechos de los animales: Asociación de Ayuda al Pueblo Saharaui “Madraza”, Asociación Animalista de Miguelturra y La Frontera.

La organización del festival invitó a estas tres organizaciones a instalar sus puestos en el CERE con el fin de obtener financiación y visibilidad de las causas por las que luchan día a día. Concretamente, Madraza concentra sus esfuerzos en ayudar al pueblo saharaui; AMA, en luchar contra el abandono y el maltrato animal; y La Frontera, en esa misma línea, en mantener su proyecto de santuario animal.

Tal y como explica Álvaro, voluntario de La Frontera, esta colaboración entre cultura y movimientos sociales potencia el “boom de cultura y de sociedad que gracias a estos apoyos se está consiguiendo” en Ciudad Real y Miguelturra. De esta forma, las letras reivindicativas a favor de este tipo de causas que se corean en festivales como La Mancha Rock pasan del discurso a la práctica real.

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