Sugarcrush: la sátira indie precursora del sonido “trans-yeyé”

Los musicólogos y personas dedicadas a la investigación de la música popular tienen un caso llamativo a estudiar. Desde Ciudad Real capital, está naciendo un nuevo género musical, derivado de experiencias anteriores de la música indie, que está capitaneado por un grupo que lleva por bandera la ironía, la sátira y el buen rollo en cada una de sus estrofas y actuaciones: Sugarcrush.

Juanjo Soguero, cantante y guitarrista de Sugarcrush

Hartos de hacer “canciones serias”, Juanjo Soguero (guitarra y voz), Carlos Carrasco (bajo y voz) y Quique Oviedo (batería y voz) decidieron unirse en 2016 para crear este grupo de sonido y estética “indie”, autodefinido como precursor del “trans-yeyé”, que escribe canciones de humor absurdo, sátira e ironía política que se ríe de todo… hasta de los grupos y festivales de música “indie”, consiguiendo que el público que asiste a sus conciertos acabe gritando que “son una mierda”, entre bailes y carcajadas cómplices entre músicos y público.

También hay que indicar que, en ocasiones, se juegan “el tipo” soltando spoilers de películas y series con una de sus canciones más gamberras: “Spoiler”. De momento, no ha habido percances en ninguno de sus bolos, sino risa.

Es difícil encuadrar a Sugarcrush dentro de un género o etiqueta. Por lo tanto, por su sonido que recuerda a veces a Los Planetas y otras veces a The Ramones, y el sentido humorístico de sus letras, con permiso del lector, se utilizará la etiqueta “sátira indie”, unida a la de “grupo precursor del trans-yeyé”, con el fin de resumir en un solo concepto qué es Sugarcrush. Eso sí, en la nueva entrevista en podcast de Compact Cheese hay una oportunidad para conocer mejor a este grupo y pasar un buen rato escuchando sus anécdotas.

Lo que sí es cierto y verdadero, es que Sugarcrush es un grupo formado por tres amigos que disfrutan componiendo sus propias canciones con el objetivo de que la gente se lo pase bien y se ría en cada uno de sus conciertos. De hecho, uno de sus últimos proyectos, construido junto a Los Pretenciosos Hijos de Godzilla y Los Garage, lleva en el nombre la misma ironía de sus letras: El festival itinerante “No Es Moderna Fest”, que se celebró en Ciudad Real el pasado 24 de febrero, llegando el próximo 14 de abril a Albacete.

Quique Oviedo, batería de Sugarcrush

Como explica Quique Oviedo,  “es una coletilla que tiene Castilla-La Mancha, que se nos conoce por el vino y el Quijote. Que estamos orgullosos, pero existe la etiqueta de que no somos modernos”. Por ese motivo, “el nombre del festival viene a reivindicar con ironía que también somos modernos, como son nuestras canciones, un poquito irónicos, un poquito graciosos e intentando buscar siempre la doble vuelta”.

Suele decirse que hacer reír es mucho más difícil que hacer llorar. Por eso, a la hora de componer canciones desde una perspectiva humorística, en Sugarcrush buscan la frescura de “las primeras ideas y las primeras sensaciones, que son las buenas, las que más impactan, las mejores”, tal y como defiende Juanjo Soguero.

La frescura del local de ensayo

En ese proceso de búsqueda de la magia, los músicos empiezan a hacer un riff de guitarra o un ritmo de batería, y, “con la primera cosa que sale”, empiezan a desarrollar la canción. Pero este proceso no es matemático: “Otras veces salen mierdas totalmente absolutas que no hay por dónde cogerlas”, confiesa, entre risas, Soguero. Aun así, como dice Quique Oviedo, en su música siempre buscan “la ironía, pasarlo bien, disfrutar…” ya que están “cansados de hacer canciones serias”.

En su repertorio tienen canciones con historias rocambolescas, como “El cantante de Maná”, desengañadas, como “Espinete”, o provocativas, como “Spoiler”. En “Biboenamorao” y “Sistema patriarcal” muestran su lado más crítico y social. Y, por otro lado, también tienen temas entrañables, aludiendo a la más tierna infancia, como “El verano”, que fue la canción ganadora del certamen Ciudad Real Suena. También han obtenido buenas marcas en otros concursos como Proyecto Demo de Radio 3 o del concurso de bandas del Festival de los Sentidos.

Sin miedo

La actualidad no deja titulares demasiado alentadores para la libertad de expresión, un fenómeno que afecta directamente a los creadores culturales y que dificulta enormemente la tarea de quienes se dedican a hacer humor. No obstante, la represión de este derecho fundamental, también provoca el efecto contrario, que cada vez la gente quiera escuchar los mensajes que se tratan de silenciar y que los creadores tengan más ganas de sacar sus obras a la luz.

Esa es la actitud de Sugarcrush ante el retroceso de la libertad de expresión en España, denunciado por Amnistía Internacional, entre otras organizaciones. “Quieren que tengamos miedo y es al revés. No lo van a conseguir. Vamos a intentar que nuestras canciones sean más ácidas, más irónicas y que intentemos buscar siempre la crítica social, que es lo que buscamos” reivindica Quique Oviedo.

De hecho, en la línea de Marta Sánchez y como anticipa Carlos Carrasco, con esa actitud de seguir ejerciendo el derecho a la libertad de expresión en la línea humorística y gamberra de Sugarcrush, el bajista del grupo lanza este aviso a navegantes: “Estamos pensando en hacer nuestra propia versión del himno de España que la letra va sobre cierto dictador que tenía el culo un poco blanco. Estamos barajándolo”. La risa estará asegurada.

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