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Escuchamos No hard feelings, lo nuevo de Tangerine Flavour – Reseña

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Una tarde tan desapacible como la que hoy transcurre en la ciudad donde escribo, escuché a principios del año pasado una canción titulada “Hey Dylan” casi por casualidad. ¡Qué preciosidad! – Pensé.

¿Tangerine Flavour? Uno que está bastante familiarizado con el sonido americano ya hacía cábalas sobre su origen, ¿de qué ciudad del este americano podrían provenir estos chicos? Mi sorpresa fue mayúscula cuando supe que eran de Madrid y sobre todo que eran tan jóvenes. Porque en Tangerine Flavour hay escuela, y escuela de la buena. De la de Eagles, de la de Tom Petty, de Grand Funk Raildroad, de Creedence Clearwater Revival, de The Jayhawks, y de la de tantos y tantos grandes músicos.

No es fácil encontrar tres voces que combinen tan bien y que la calidad de sus temas no se resienta con el cambio de vocalista, Miguel, Fernando y Pablo defienden más que holgadamente cada canción dando cada uno su toque personal, y hacen de esa característica una de sus señas identitarias. No cabe duda que Tangerine Flavour se muestran ilusionados y orgullosos de ofrecer su música.

Tangerine Flavour a su paso por Vaya Vaya Cuenca

No Hard Feelings su nuevo disco nos muestra a la banda en un estado de forma creativo excepcional, para muestra escucha esa maravilla titulada” It Ain’t over Yet” o “Honeymoon” por ejemplo. Es un disco que navega entre el blues, el rock y el country folk, surfeando sobre el sonido  del órgano Hammond y aderezado por unas emotivas guitarras y unos trabajados y destacados coros.

South American Style”, “Love Hurts Me Again”, Time is Runnin’ Over…quedarse con algunos no es tarea sencilla. Es un disco que gana la partida a base de talento y pasión. Y la frescura que desprende este sonido añejo resulta un antídoto contra la monotonía que a veces inunda el panorama musical actual.

Pero, no te confundas, Tangerine Flavour han digerido bien sus influencias, no recurren a la tentación de la imitación sino al contrario, tienen ese punto imprescindible de originalidad que consigue, que con la audición de “No Hard Feelings”, te impulse a conocer ese mundo musical del que provienen y que no dejes de admirar un trabajo tan bien hecho.

Y la conclusión que saco, es que, de esas enseñanzas musicales recibidas, en la música hay esperanza. Tangerine Flavour te hace sentir esperanzado, se puede hacer música con una enorme calidad siendo fiel a unos principios. No me cabe duda de que tienen un brillante futuro.

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