Emoción en el Motilla Rock 2018 de la mano de consolidados grupos manchegos y La Raíz

Cursed Angel, 2000 Maníacos y Wacheras en el Frenillo compartieron escenario con la banda valenciana, que está en la recta final de su gira. El festival se celebró en la plaza de toros de Motilla, completó el aforo de la pista y, en parte, también el de las gradas.

El Motilla Rock de este año comenzó pasadas las diez y media en una noche rasa y bastante cálida tratándose de Cuenca. La banda autóctona de power metal, Cursed Angel, formada por Jose Ramón Ruiz (voz y teclados), Guillermo Martínez (bajo), Jose Luis Palacios (batería) y Julio Ruiz (guitarra), fue la encargada de hacer sonar los primeros acordes. A falta de su batería habitual, contaron con el batera y el guitarra de X-Trueno, Emilio Solana y Alejandro Grande.

Como posible alusión a esta colaboración con el grupo de Munera (Albacete) uno de los primeros temas en sonar fue una versión de la clásica de Zenobia, “Unidos por el Metal”, a la que siguieron otras dos versiones. “I Wanna Be Somebody”, de W.A.S.P, y “I want out”, de Helloween, presentada por el vocalista como el “himno heavy por excelencia”. También interpretaron algunas de las canciones de su disco Más Fuertes (2017), entre ellos, “Nueva vida” y el single que le da nombre al álbum. Con esta dieron una alegría a los fans de la banda que se encontraban entre el público, varios hasta con camiseta del grupo y las letras aprendidas en casa.

Los siguientes en subirse a las tablas fueron 2.000 Maníacos, banda de horror punk inspirada en la estética de la película de Herschell Gordon Lewis, con la que comparten nombre, y natural de Motilla. Al igual que la anterior formación, Julián Fernández (bajo), Miguel Moreno (guitarra), Irene López (batería) y Fran García (voz) contaron con fans entre el público a los que presentaron un repaso por los temas más destacados de su discografía.

Entre otras, tocaron las ya conocidas “Cementerio de payasos”, de su primer disco, que evoca a lo esperpéntico de los cementerios y “Almudena”, una historia de amor y venganza contada en dos pistas, cada una en uno de los álbumes del grupo. Durante la actuación no faltó atrezzo en el escenario como narices de payaso o bates de béisbol y tampoco dos de las canciones más representativas del trabajo de los motillanos: “Pastillas rosas y moradas” (2012) y “La guardia” (2016), con la que dejaron el ambiente suficientemente animado para la banda principal del cartel.

Nos volvimos a ver con La Raíz antes de su parón indefinido

Desde que el grupo anunció su parón indefinido en diciembre de 2017 no ha dejado de recorrer la mayor cantidad de festivales y localidades posibles con su gira “Nos volveremos a ver”. El cuarto disco de la banda es el que da nombre a la gira pero los conciertos están siendo un repaso muy completo a toda su discografía para no dejar con las ganas a nadie.

La formación de casi 20 músicos afirmó que “habían ganas” de volver a tocar en tierras manchegas y aprovechó para agradecer el apoyo durante sus 12 años en activo a los componentes de la antigua Sala Babylon de Cuenca, del Caño On de Tarancón o del Alcarria Rock de Torralba. Algunos de los temas más destacados durante la primera parte del concierto fueron “Poetas y presos”, “Nuestra nación” y “Llueve en Semana Santa”. Tras la que hicieron un emotivo parón apelando a la memoria histórica y dejando que los asistentes cantaran al unísono la intro de “Suya mi guerra”.

Siguieron con “El Circo de la Pena”, “Elegiré” y “Rueda la Corona”, entre otras, con las que dijeron sentirse en un “oasis” de libertad de expresión durante los conciertos y animaron a salir a la calle para cambiar las cosas.

La reivindicación cerró Motilla Rock 2018

La banda punk Wacheras en el Frenillo fue la encargada de poner el broche final al Motilla Rock 2018. El numeroso grupo de Tarazona de la Mancha (Albacete) dieron caña a buena parte de la madrugada del domingo a ritmo de ska con “Los Punkies” y “El Rey del reggaetón”, tema en el que parodian la cultura del reaggeton más mainstream y que abre su último disco Mundo Kaos (2018) producido por Maldito Records.

“Ya es la Hora” marcó un parón en el concierto, la intro más lenta y emotiva a cargo de las trompetas y un solo de guitarra en mitad de la canción quisieron reivindicar la dignidad de los trabajadores. Tras esta versionaron la conocida “No somos nada” de La Polla Records y cerraron con “Deshaucio”, dando su apoyo a todos aquellos que se encuentran con dificultades habitacionales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.