Twist Helix “Ouseburn” el electro que fluye – Reseña

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Twist Helix propone un viaje en búsqueda de un tímbrico electro rock actual con una marcada influencia synthpop ochentera. Dos coordenadas basadas en la creatividad y la revisitación de sonidos originales de antaño como bases para conseguir su propia personalidad y su propio sonido.

Ouseburn, publicado el 5 de Octubre, es un disco que habla de muchas cosas y que se define así mismo. Música desafiante que funciona como agitación sonora, estímulo mental e historias virulentas y atrayentes a la vez.

Los tonos grises casi oscuros que irradia quedan envueltos en un manto de luminosidad general de la que el oyente es testigo y en el que, el tema inicial “Newcastle” marcará la tónica general del álbum. Y es que un buen trabajo con los sintetizadores dan para mucho. Ouseburn es apto tanto para ser bailado como escuchado, las canciones tienen gancho y son directas.

El tono vocal de Bea García aunque remita a una Dolores O’Riordan transmuta la delicadez de la irlandesa en rabia y frustración no impostada. “Graphite” o “ Renewal” son prueba de ello. A mí me gusta decir que Bea canta como pudiera haberlo hecho una furiosa Anne Clark, Claudia Brücken de Propaganda o la mismísima Siouxsie.

El disco se revela como una obra perfectamente unificada en la que cada tema comulga con el tono y la intención de los demás. Diez canciones de una gran homogeneidad, cortos, ninguno excede de los tres minutos y medio pero que son suficientes para que Twist Helix demuestren de lo que son capaces y prometan unos directos efervescentes.

James Walker, Matthew Baron y Bea García, Twist Helix.

Fascinación por su liturgia eléctrico sonora.

 

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