El éxito de la XXII edición del Sonorama Ribera

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El segundo fin de semana de agosto es ya una fecha señalada en este país desde hace muchos años, y no es por otra razón que la celebración del Sonorama Ribera. El festival de Aranda de Duero celebraba este año su XXII edición, y lo ha hecho por todo lo alto estrenando un recinto notablemente más grande con el compromiso de vender las mismas entradas que el año anterior. Pero esta no era la única novedad; durante estos cinco días podríamos disfrutar de un escenario nuevo, el Urban Stage, localizado en un pequeño recinto anexo al principal. No nos podemos olvidar tampoco de las novedosas Charlas MID, que se celebraban todos los días a las 12:00 en el centro de la ciudad y nos presentaban a distintos ponentes de la industria musical, entre los que se encontraban artistas, fotógrafos, y periodistas, que nos desentrañaban un poco más el trabajo que está detrás de las actuaciones que luego disfrutamos y cómo poder entender mejor el funcionamiento de todas las partes implicadas. También podíamos asistir a varios conciertos íntimos en la Iglesia de Santa María, lugar muy señalado y que estamos ha sido una de las localizaciones más únicas donde se haya podido disfrutar de una actuación en vivo.

Veintiuno en el Sonorama Ribera
Veintiuno en el Sonorama Ribera

El Sonorama podría ser considerado el festival de música nacional más importante del país, un título forjado a través de la constante apuesta por grupos emergentes a la par que bandas míticas de tipos de música no necesariamente relacionados entre sí. La diversidad musical del festival elimina todo tipo de estereotipos y tapujos entre estilos musicales, y crea un ambiente de inclusión en el que se puede disfrutar sin ese miedo que quizás se tiene a ser juzgado. Esto, junto con el resto de actividades y la experiencia gastronómica del evento, es posiblemente la clave de su éxito exponencial. Durante el festival hay numerosas ocasiones de acudir a catas de vinos, vermús y visitas a bodegas, experiencia que no te puedes perder teniendo en cuenta la ciudad donde se celebra. Las calles abarrotadas de gente y las barras de los bares donde es difícil encontrar un sitio, son dos de los signos más característicos de unos días repletos de diversión y buenos ratos.

La fecha de arranque era el miércoles 7 de agosto, donde en el recinto del Urban Stage tenía lugar la fiesta de bienvenida marcada por un concurso de disfraces y grandes actuaciones. Naranja y Presumido fueron los encargados de la apertura de esta primera jornada del festival, subiendo el tono hasta la llegada del primer grupo sorpresa: Comandante Twin. La banda madrileña nos envolvía con ‘’1984’’, su primer disco publicado en 2017, así como con nuevos temas como ‘’Bolonia’’. Sumergidos entre palmas y saltos, daban paso a Siloé, dúo autosuficiente que  sabe cómo embaucar al público en una espiral de entrega y buenas melodías, con temas como ‘’Siluetas’’ o ‘’Dime Que No’’. Versionando a El Columpio Asesino con ‘’Toro’’, se unían a la iniciativa de otros artistas como Berri Txarrak, quienes también iban a tocar en el festival este año. Mastodonte nos traían su característica puesta en escena y el público estaba eufórico, preparados también para la llegada tan esperada de Ladilla Rusa que, a pesar de la hora, consiguió que a su espectáculo no le faltase ni un atisbo de participación del público. Sin duda una perfecta primera jornada para lo que serían los días más esperados del año para muchos.

Julieta 21 en el Sonorama Ribera

Tras una rueda de prensa matutina con Nacho Cano y el presidente del festival Javier Ajenjo, comenzaba uno de los tres días fuertes del festival, y Playa Cuberris fueron los encargados de estrenar el escenario de la mítica Plaza del Trigo. El quinteto de Madrid nos traía su rock-playa para saltar y vibrar a ritmo de canciones como ‘’Furia Nuclear’’, ‘’Locos de Atar’’ o nuevos temas como ‘’Marte’’, que forma parte de un disco que publicarán este año y que gran parte del público ya coreaba. También aprovecharon para grabar un videoclip en directo de un tema nuevo que aún no ha salido, que tiene por título ‘’Algo Especial’’.  Esta banda emergente viene pisando fuerte y recomendamos que les sigáis la pista, porque tiene pinta de que esto no ha hecho más que empezar. BAUER les tomaba el relevo, mientras paralelamente Polaroids y Ballena llenaban de más música la Plaza la Sal. Invitando a Salva, cantante de Olivia, al escenario y sumergiéndonos en un mar de discos y camisetas, daban paso a Venturi, grupo Madrileño formado en 2014 que sabían cómo hacer que el público se moviese. Con ‘’Mi Estúpida Opinión’’ o ‘’Vienen a Vernos’’, e intercambiándose el guitarrista por el batería ya entrado el concierto, daban paso al grupo sorpresa del día: Joe Crepúsculo. Un dúo de maestros de los sintetizadores que nos cautivaba  con temazos como ‘’Vete a la Mierda’’ o ‘’A Fuego’’. Sus ritmos pegadizos y su energía convirtieron la Plaza del Trigo en una gran pista de baile, donde en vez de confetti llovía agua de los balcones y de cientos de pistolas de plástico. La banda no decepcionó y fue la despedida perfecta de jueves para ese icónico escenario.

La música se movía por la tarde al recinto del festival, donde recibíamos a las 19:00 al Niño de la Hipoteca en el Escenario Ribera del Duero, y pese a que era pronto y el sol todavía apretaba, logró congregar a una gran multitud de gente que no tardaron en empezar a saltar, bailar, y dejarse los pulmones en temas como ‘’Adán y Eva’’, ‘’Que te vaya bien’’ o un remix de temazos míticos que logró levantar hasta los asistentes que descansaban sentados en un lateral.  Sobre las 20:00 se reunía gran parte de la gente en el Escenario Ron Negrita para ver a Claim, banda de Indie pop que cuenta con una de las voces más bonitas del festival. Desde Murcia, viajaron hasta Aranda con todas sus ganas y desbordando energía y buen rollo en cada canción. En los escenarios principales escuchábamos a grupos como ToteKing y los argentinos Tequila, arrollándonos a todos con ese rock que tanto les caracteriza mientras se despedían de los escenarios. ‘’Salta’’ se mostró como una tema ya consolidado entre el público español, envolviéndonos a todos en unos saltos que parecían inagotables.  Otros grandes nombres de esa noche fueron Tarque y Miss Caffeina, estos últimos volviéndose a coronar como uno de los grupos que mejor respuesta tienen en festivales. El suelo se levantaba con temas como ‘’Mira cómo vuelo’’, y los asistentes sincronizaban sus voces a ritmo de canciones como ‘’Merlí’’, de su último disco ‘’Oh Long Johnson’’. No hubo prácticamente ningún tema que el público no se supiese al dedillo, incluyéndose la versión que tocaron de ‘’Freed from desire’’. Las canciones de Taburete hicieron eco en todos los rincones del festival, mientras en el Ron Negrita los asistentes se dejaban las piernas con The Futureheads o La Regadera. Miraras por dónde miraras, no había oportunidad de quedarse quieto. El trío Varry Brava protagonizó uno de los momentazos de la noche, y es que los veteranos de Orihuela son una apuesta segura en festivales y garantía de una noche inolvidable. No faltaron temazos como ‘’Furor’’, ‘’Playa’’ o ‘’No Gires’’, que se podrían considerar canciones de culto del panorama nacional. Si hay algo que se sabe del Sonorama es que las noches no se acaban pronto, y es que a las 02:55 el recinto seguía a rebosar con la actuación de Grises, quienes despedían a algún miembro del grupo, o Chimo Bayo, y que hasta las 06:00 no cerraría sus puertas.

El viernes 9 comenzó con un encuentro con Miss Caffeína en la Iglesia de San Juan, donde casi todos los asistentes estaban afónicos después del concierto de la noche anterior. Entre risas y buenas preguntas, nos contaban los entresijos del trabajo detrás del escenario, curiosidades del proceso de composición de los temas y algún que otro secretillo de lo que está por venir. El centro de la cuidad se llenaba de música un día más con Agoraphobia en la Plaza la Sal y The Levitants en la Plaza del Trigo. La sorpresa de esta jornada estuvo protagonizada por la banda madrileña Kitai quienes, saliéndose del guión de sus temas, ofrecieron al público un espectáculo formado por colaboraciones con artistas como Alejandro de Izal, Gabriel de Shinova, Alberto de Miss Caffeína o Second. Fue una hora llena de canciones de grupos míticos como Bon Jovi, AC/DC o A-ha. Una actuación que se salía de la estructura a la que estábamos acostumbrados en un festival pero que fue una bocanada de diversión extra que volvió loco al público. Los Vinagres fueron los encargados de abrir la jornada en el recinto de festival, calentando motores en el Escenario Ribera de Duero para lo que iba a ser una de las noches más esperadas de esta edición. El trío rockero nos traía un poco de su calor canario con temas como ‘’Aguardiente’’, o nuevos sonidos como ‘’Chibichanga’’ o ‘’Verbenita’’, que forman parte de su último álbum. Poco a poco van ganando terreno en el panorama musical nacional y se hace cada vez más difícil prescindir de ellos.  El calor y el sol desaparecían para sumergirnos en una tormenta que no consiguió frenar ni a St Woods, quien llenó de magia el Escenario Ron Negrita, ni a Morgan, que nos envolvió en unas melodías que no fallan y que hacían que la lluvia pasase a formar parte de un segundo plano absoluto. ‘’Sargento de hierro’’ o ‘’Volver’’ son ya éxitos de los que dificilmente te puedes escabullir. El quinteto tiene un estilo inconfundible y único que hace de su participación en los festivales una de las más esperadas, y que consagra su presencia en las playlists de gran parte de nosotros afianzando un futuro más que prometedor. DePedro y Fuel Fandango se hicieron paso a través de la lluvia en unos escenarios principales repletos de ponchos y paraguas pero también llenos de energía y baile. La lluvia empezó a dar tregua cuando comenzaban los primeros acordes de The Vaccines, banda británica muy conocida en este país y que nos hacía olvidarnos del frío y de la ropa mojada. Cuando acabó el concierto ya estábamos todos secos y listos para disfrutar de Second en el Escenario Aranda de Duero. Otro clásico de los festivales, nos transmitían una energía y un disfrute que recargaban nuestras pilas para lo que quedaba de noche. ‘’2502’’, ‘’Nivel Inexperto’’ o ‘’Rincón Exquisito’’ son sólo alguna de las canciones que tanto llegaban a la gente, y con las que pensábamos que nos íbamos a quedar sin voz. Pero había que guardar fuerzas porque a continuación teníamos la actuación de Love Of Lesbian. Siendo uno de los cabezas de cartel más potentes del Sonorama, nos transportaban a lo que parecía un universo paralelo donde nos gustaría que sonasen sus temas en bucle, y es que se hace difícil imaginarnos un festival sin su nombre en el cartel. ‘’1999’’ nos daba un comienzo difícil de igualar, mientras que temas como ‘’Incendios de nieve’’ nos llevaban la mano al pecho. Otro momentazo tuvo lugar cuando Arkano se subió al escenario para interpretar ‘’Universos infinitos’’ junto a la banda. Este grupo tiene algo especial y nadie lo puede negar. Cuando creíamos que ya no podíamos dar más, nos encontrábamos con grupos como Full en el Escenario Negrita, donde descubríamos que teníamos reservas de energía escondidas por alguna parte. ‘’Alabama’’ es también uno de los temas de culto de festival y uno de los broches de oro de este día tan redondo. El aura tropical y mística de Carlos Sadness nos hacía pensar que quizás estábamos en el trópico y la potente voz de KUVE nos sobrecogía una vez más. Sin duda había sido un día intenso y mucha gente había decidido retirarse, pero los más valientes se quedaron a conciertos como La Sonrisa De Julia, muy conocido entre los asistentes, e Inmir. Sobre las 06:00 Mon Dj clausuraba esta tercera jornada en el Escenario Ron Negrita, que muchos calificaban de ‘’el pequeño’’ pero no precisamente por la calidad de sus actuaciones.

Deiv Hook Kitai
Deiv Hook Kitai

El sábado 10 era el último de los tres días principales del festival, donde los más madrugadores podían disfrutar a las 12 de uno de los conciertos más esperados de la Plaza del Trigo: Veintiuno. Y es que no cabía ni un alfiler. El grupo manchego es un sin fin de buen rollismo y energía, y nos deleitaban con temas como ‘’Cabezabajo’’ (el cual está incluido en su último álbum, Gourmet), ‘’Delirio y Equilibrio’’ y ‘’Dopamina’’, consagrándose como uno de los grupos más prometedores de la escena Indie española. Esta banda nos ‘’hincha el pecho’’ y nos consta que a muchos de vosotros también. Cogiéndoles el relevo veíamos a Willy Naves, que tuvo un recibimiento más que entusiasta. Paralelamente en la Plaza la Sal seguían conciertos como Flanagan o Margaux, encargados de que que esa zona del centro de Aranda tuviese el mejor entretenimiento posible. Llegaban las 15:05 y el tan ansiado concierto sorpresa del sábado, y como muchos habían adivinado, subía Viva Suecia al escenario de la Plaza del Trigo entre gritos y ovaciones. El cuarteto de Murcia sabe cómo hacer un buen show y encandilaba aun público emocionado con temas como ‘’Bien por ti’’, ‘’Hoy empieza todo’’ o ‘’Lo Que Te Mereces’’. Pero pocos momentos hemos visto tan especiales como cuando suena ‘’A Dónde Ir’’, y todas las voces de los asistentes se convierten en una. En ocasiones como esta es cuando te das cuenta de que se han vuelto unos imprescindibles en los escenarios de este país. Se cerraba así otro ciclo más en esa icónica plaza de la ciudad, que se despediría hasta el próximo año. Sonaban los primeros acordes del recinto del festival de la mano de Nadia Álvarez en el Escenario Ron Negrita, donde los más rápidos se pudieron hacer con un buen sitio en las primeras filas. Soledad Vélez, Nacho Vegas y The Crab Apples entonaban la noche y recibían con los brazos abiertos al resto de asistentes, que se mostraban con muchas ganas de disfrutar un día más de ellos y de grupos como Carolina Durante, más tarde presentes en el Escenario Ribera del Duero. Los madrileños no decepcionaron y consiguieron llenar el recinto a base de temazos como ‘’Cayetano’’, ‘’Joder, No Sé’’ o ‘’Perdona (Ahora Sí Que Sí)’’. Siguiendo la estela de Los Nikis, nos ofrecen lo que ya se consideran himnos generacionales que la gente hace suyos. Casi completamente solapados estaban Julieta 21, quienes llenaban de vida el Escenario Ron Negrita, dejando poco espacio libre entre el público y haciéndonos disfrutar como críos. Abriendo el show con ‘’Contacto’’, canción que da nombre a su último disco, daba paso a  éxitos como ‘’Antiestática’’, todo un clásico de su trayectoria. Esa bella mezcla entre lo antiguo y lo nuevo que tan bien sabe encajar José. Con ganas de más, como suele ocurrir, pasábamos a cabezas de cartel como Zahara, quien con sus letras trascendentales y melodías cautivantes, nos lanzaba al espacio con ella. ‘’Guerra y Paz’’ era uno de los temas más esperados y nos volvía a recordar por qué la música de la artista es tan especial. Esto, junto con el resto de temas, una potente escenografía y el intenso final con ‘’Hoy la Bestia Cena en Casa’’ nos dejaba tan buen sabor de boca que casi no queríamos nada más. Pero Nacho Cano tocaba a continuación y era LA actuación del festival por  excelencia. Tras 22 años alejado de los escenarios, volvía para formar parte de un festival único en el que no podía ser mejor recibido. No habíamos visto una mayor congregación de gente en lo que había transcurrido de evento, y es que la ocasión lo merecía. Inspirado por un disco de versiones de Mecano que se ha publicado hace poco, invitó al escenario a numerosos artistas y compañeros de festival que se subieron con él para interpretar los temas más míticos de su carrera musical. Entre ellos se encontraban Alberto de Miss Caffeína en “Héroes de la Antártida” y “7 de septiembre”, Rafa Sánchez de La Unión en  “Sildavia” y “Lobo Hombre en París”, Maryan de Kuve dejándonos sin aliento con su interpretación de “Aire”, Javiera Mena en “No controles”, Gabriel de Shinova en “Barco a Venus”, Tomatito en “Por la cara”, Zahara en “Un año más”, Santi Balmes en “La fuerza del destino”, Javiera Mena y Shuarma de Elefantes a dúo en “Mujer contra mujer”, Paco Clavel y Rocío de Las Chillers en “Maquillaje”, Mikel Izal en “Hoy no me puedo levantar”, y Rulo en ‘’Me Colé En Una Fiesta’’. Un elenco y un repertorio que hizo esa noche historia y que será difícil que se borre de nuestras mentes. Después de este paréntesis en el tiempo, volvíamos a la realidad con Rulo y La Contrabanda, pero qué bonita realidad. La nostalgia nos envolvía en temas como ‘’Por verte sonreír’’, y bailábamos a ritmo de temas como ‘’Me Gusta’’ o ‘’Mi Cenicienta’’. El Escenario Aranda de Duero estaba más vivo que nunca y se preparaba para dar paso a su escenario hermano Ribera del Duero, donde era el turno de Shinova. La banda de Berriz se coronaba como uno de los cabezas de cartel más esperados de esta edición, y lo comprobamos en cuanto salieron al escenario. Prácticamente incendiando el recinto, veíamos a miles de personas desviviéndose en cada tema que sonaba, y haciendo temblar el suelo en temas como el infalible ‘’Niña Kamikaze’’ o ‘’Mirlo Blanco’’, para pasar a momentos sentimentales con canciones como ‘’En El Otro Extremo’’ o ‘’Qué Casualidad’’. Una sinergia perfecta que nos descuadraba los esquemas. Shinova es sin duda uno de los grupos del momento y sigue una proyección astronómica difícil de parar. Casi a la par sonaba la apuesta en solitario de Luis Albert Segura en el Escenario Ron Negrita, donde se creó algo parecido a una cúpula de emoción y entusiasmo, al ver al anterior miembro de L.A dejarse la piel en cada tema y poniéndonos a nosotros la piel de gallina. La noche se acercaba a su fin pero no sin antes pasar por el terremoto de Fangoria, que siguen consagrados en lo más alto de nuestras listas de música. ‘’Dramas y Comedias’’ o ‘’Espectacular’’ mantenían vivos los ánimos pese a ser el fin de lo que iba a ser la última jornada de festival para muchos y el cansancio acechando más fuerte que nunca. El subidón nos catapultaba al Escenario Ribera del Duero para disfrutar de Crystal Fighters, en una espiral de baile que parecía que no se iba a terminar nunca. Siendo otro de los cabezas de cartel que el público tanto ansiaba, fueron recibidos con los brazos abiertos y  después de bandas como Mucho o Delorean, se concluía la penúltima jornada del Sonorama Ribera.

Muchos asistentes se iban a sus ciudades al día siguiente, pero los que se quedaron el domingo pudieron disfrutar una última vez de conciertos en la Plaza del Trigo como fue la actuación de los almerienses Nixon, que hicieron de esa mañana de domingo una ‘’Fiesta’’ con una entrega y desparpajo acordes a la altura de la ocasión. ‘’Gravitacional’’ o ‘’El Pasajero’’ eran sólo algunos de los temas que aquella mañana llenaban de ritmo el centro de Aranda. De este ambiente pasábamos a los conciertos de despedida en el Escenario Urban Stage, como ‘’Despistaos’’ o ‘’La Excepción’’, que funcionaron como una doble recarga de pilas que nos dejaba como nuevos, para así poder seguir dándolo todo con Kitai y Dinero. También una constante en los carteles de los últimos años, estas dos bandas no pierden fuelle y nos recuerdan lo bonito que es el mundo de la música Indie nacional. Deiv Hook (Kitai) subido a una batería sostenida por el público, y un potente a capella del público en ‘’Mentiras’’ de Dinero fueron algunos de los momentos señalados de esta jornada de despedida.

Puro espectáculo y puro disfrute podría servir como modesto resumen de lo que ha sido esta XXII edición del Sonorama Ribera. Más de 130 bandas y 60 DJs han sido los responsables de que, un año más, el segundo fin de semana de agosto se convierta en los mejores días del año para la mayoría de nosotros.

Este es un festival que los seguidores de la música española tienen como referente y es casi como una peregrinación, donde se nos queda todo grabado en lo más hondo. Un frenesí de música y gastronomía que hay que vivir por lo menos una vez en la vida.

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