banner Compact Cheese

Entrevista a Marsella: “El objetivo con el disco era tener variedad y que te dejase con ganas de más”

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Germán y Nacho son Marsella, un grupo de indie con mucho sintetizador y mucha zurra como así se describen en sus redes sociales. Hace unos días, entre un té americano y un par de cafés en un local céntrico de la capital, conversamos con “los chicos de rosa” sobre su primer LP Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron, lanzado a finales de noviembre de 2019.

La banda nacía a principios del año pasado y el nombre surgió a raíz de que Nacho subiera a Barcelona a grabar la demo de 5.11.16 junto con su amigo Josep, y celebrar la pre-grabación en el bar Marsella del Raval hasta que el cuerpo aguantó y es que, parece ser que, a  altas horas de la noche pareció muy buena idea comenta Nacho.

Vuestro primer LP, Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron, salió hace unos meses. ¿Qué impresiones tenéis de momento?

Creo que buenas, la suerte que tenemos es que haber sacado un largo como banda emergente es un poco complicado porque la gente casi no escucha discos enteros ni de sus grupos favoritos pues, imagínate de una banda emergente. Pero, sí que es verdad que, al final nos ha quedado un disco creemos que como muy compacto, muy corto que era lo que buscábamos. De hecho, tiene un segundo más de lo legal para considerarse LP porque no queríamos meter nada más pero creemos que al final a la gente le funciona, que les gusta y las canciones están funcionando y que poco a poco a la gente le va sonando el nombre de Marsella. El objetivo con el disco era tener varias canciones, variedad y que te dejase con ganas de más.

¿Cómo os gustaría que crezca y cómo crees que va a crecer Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron?

​Llevándonos a los mejores festivales del territorio nacional -risas-, por pedir que no quede. Al final ,el objetivo de toda banda emergente es llegar a un escenario grande de festival donde por fin tienes público de gente que igual va a verte porque te conoce o no te conoce y tienes la oportunidad de poder gustar. Un festival es un ambiente que durante el concierto, el previo y el post es como algo muy especial que nos encantaría que llegase más temprano que tarde.

Y hablando de festivales, ¿en cuál os gustaría tocar?

El Warm Up de Murcia. Es un festival que nos mola, vamos todos los años y nos lo pasamos como enanos. No está muy masificado, siempre tienes bandas tocando en la ciudad en escenarios pequeños. Es muy guai. Como segunda opción diríamos el Low, el festival de Benidorm que para mí, es mi festival favorito comenta Germán.

Marsella disco

¿Y por qué Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron? ¿Qué os llevó a escoger ese título?

De hecho, a Nacho le molesta del disco que la primera letra no sea mayúscula -risas-. Salió un día en la ducha, me pareció como un título muy representativo de lo que había detrás, parecía muy largo lo que iba a jugar a favor y en contra porque nadie se acuerda de cómo es el título pero parecía como muy bonito, que tenía algo.

¿A quién va dedicado Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron?

Joder, hay mucha gente en la dedicatoria -risas-. Sí, pero yo lo resumo a mi gato cuenta Nacho. La verdad es que hay muchas personas metidas en la dedicatoria de este disco porque hay mucha gente que se ha portado muy guai con nosotros. Gente que nos ha aconsejado qué hacer, gente que nos ha ayudado a grabar, gente que ha tocado con nosotros, gente que nos ha ayudado con los vídeos, las fotos… y, sobre todo, a los que nos escuchan que, finalmente, son el motor de Marsella.

Hemos notado que este EP funciona muy bien como unidad. En otros grupos pasa que hay que cierta distancia entre canciones… ¿Es intencionado?

Es totalmente intencionado. Las ocho canciones que metimos de todas las que planteamos, de las que grabamos al final y de las que han pasado el corte la idea es que tuvieran una sensación de unidad, con sus diferencias pero que tuvieran algo en común. Teníamos una canción que además es mi favorita de grupo, que la dejamos fuera porque aunque el directo es muy vistosa si la hubiéramos metido en el disco te hubiera cortado el rollo por completo. Carlos Hernández ha conseguido que aunque hubiera diferentes pesos, las canciones parecieran dentro del mismo pack, comenta Nacho.

¿Qué influencias musicales tomáis como referencia?

Es la eterna pregunta. A Nacho le gusta el stoner y lo que yo denomino “zurra satánica” -risas-, mientras que yo probablemente esté más cerca del indie cuenta Germán. El término medio de unión es The Killers que, probablemente, Marsella no suena a los Killers aunque el otro día nos dijeron que éramos una mezcla entre los Killers y Fangoria.

¿Cómo definiríais vuestro sonido?

Como diría Carlos Hernández: “zurra con mucho sintetizador“. Somos un grupo más bien pop que rock y estamos considerados dentro del indie pero, a la hora del sonido, hacemos un poco de mezcla entre muchas cosas. Por ejemplo ese componente electrónico, hay muchos sintetizadores, las guitarras siguen presentes porque Carlos Hernández también las ha sacado ahí… No somos la típica banda uso de bajo, guitarra, voz y batería, hemos intentado buscar un sonido y ese sonido está mezclado entre sintetizadores, electrónica, pop e indie y eso lo metes en una batidora, le echas un kilo de colorante rosa y sale Marsella.

¿Cómo es vuestro proceso creativo?

Normalmente, la mayoría de las canciones las solemos hacer juntos y suele ser que tenemos una melodía o tenemos tres compases de una canción con una idea, tres acordes… quedamos donde nos pille y ahí tiramos para delante hasta que la tenemos.

Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron ha sido producido por Carlos Hernández, productor conocido por ser habitual en bandas como Viva Suecia o Los Planetas. ¿Cómo ha sido todo el proceso?

Decidimos trabajar con Carlos porque teníamos varios nombres y Germán hizo el videoclip de “A dónde ir” de Viva Suecia. Entonces se lo dijo a Rafa y nos recomendó a Carlos. Con el productor muy bien porque las cosas que hace y los discos que tiene ya te lo dicen todo. Currar con él es súper guai, lo ve todo en un segundo y es muy de agradecer. Mola mucho porque el tipo tiene tablas, sabe cómo llevar las ideas, el ambiente que se genera con él es súper divertido, muy de risas, estás grabando tranquilo y si te atascas como que le quita importancia… es muy guai trabajar con Carlos. Además ha sacado un sonido espectacular en el disco.

¿Por qué escoger “5.11.16” o “Histeria de lo Nuestro” como adelantos y presentación de Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron?

​Porque son las que más describen la idea de nuestro grupo. En la primera canción buscábamos algo que fuera directo y que cumpliera las funciones del grupo. A nosotros lo que nos mola en los conciertos es ver a la gente saltar entonces “5.11.16” viene guai porque es una canción súper chula, en el segundo uno ya entras arriba y funcionaba muy bien como adelanto para un grupo que no se conoce. De segundas, nos apetecía algo que tuviera sintes, algo más de movimiento y por eso lanzamos “Histeria de lo nuestro”, además es una canción que está muy bien construida, los sintes son pegadizos y, con la última, buscábamos una canción más tradicional y Carlos lo vio clarocon  “Cuando me hundo”.

Si tuvierais que quedaros con una sola canción de Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron,  ¿cuál sería? ¿Por qué esa?

Nacho: yo tengo dos que me molan mucho, son; “Amigos y otras decepciones” y “Todo lo que fui”. La primera no sé decirte por qué pero me gusta mucho y la segunda porque fue la primera canción que hicimos juntos y pasamos de no tener ni idea de lo que íbamos a tocar ese día a terminarla ese mismo día, salió súper natural y fue en la que más frikadas hicimos a la hora de componer. La hicimos como muy experimental y le tengo mucho cariño a esa canción.

Germán: Yo diría 5.11.16 porque al final ha sido un poco como la canción con la que nace todo y el puente de la anterior banda, aquí además siempre pongo el mismo ejemplo: en una entrevista a Santi Balmes de Love of lesbian le decían “tu cómo sabes cuando una canción tuya va a ser un hitazo?” y él decía muy rápidamente “cuando la estoy tocando y se me ponen los pelos de punta” y “5.11.16” para mí es la primera canción que compongo un día y me ocurre eso. Luego también coincidiría con Nacho en “Todo lo que fui” porque, además de todo lo que ha dicho Nacho, es que sabíamos que era la canción menos hit radiable, además es la más oscura, un poco más balada pero a nivel de emoción y sentimiento es la canción que más rollo tiene con mucha diferencia del resto pero sabíamos que iba a ser la más complicada de todas.

¿Qué canción de todo vuestro repertorio es la que más disfrutáis tocando en directo? ¿Por qué?

Yo me lo gozo mucho con “Todos tus fieles” que no ha salido en el disco confiesa Nacho. Las que más disfrutamos en realidad son “5.11.16” e “Histeria de lo nuestro” concluye Germán.

Marsella

En un futuro, ¿con qué grupo o artista os gustaría colaborar?

Hay muchas bandas con las que nos molaría. Con los chicos de Glas nos molaría hacer algo porque tienen un rollo súper electrónico, muy guai y luego se me ocurren dos millones de grupos como, por ejemplo, Atropálido. Es verdad que cuesta hacerse amigo de una banda en Madrid, me acabo de dar cuenta ahora mismo -risas- comenta Germán.

El diseño de Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron ha corrido a cargo de Paco Reyes. ¿Creéis que ha sabido reflejar lo que queríais transmitir con este álbum? ¿Por qué él?

El disco es bonito. Paquito es un artistazo, tiene mucho sentimiento y lo ha puesto todo en el disco.

¿Cumplís con el cliché de ser demasiado críticos con vosotros  mismos?

Sí. Bueno más que críticos es que le damos muchas vueltas a todo sobre todo a las canciones porque ¿cómo diferencias si es bueno malo lo que estás haciendo? Es la eterna duda.

¿Qué opinión tiene Marsella del panorama de la música emergente en la actualidad?

Buena en tanto que nuestra sensación es que siempre que hemos interactuado con una banda de nuestro nivel, de nuestro estilo, la gente es súper enrollada, muy abierta… hemos hecho amistad con un montón de bandas que no conocíamos, hemos ido a verles, si han coincidido nos han venido a ver… así que hemos conocido a un montón de gente que mola.

¿Qué se le resiste a Marsella en la actualidad? y ¿Cómo os veis de cara al futuro?

Expandir la fiebre rosa. Estamos en un momento en el que necesitamos darnos a conocer y que ya la gente te escuche y te diga “oye, me gustas o no me gustas“. La tarea no es gustar a la gente sino llegar a ella para que te escuche porque es un montón de gente, un montón de bandas… estamos en una fase de intentar llegar a la máxima gente posible. En un futuro no vemos rosas -risas-. No es algo que nos hayamos planteado, puestos a pedir tocando en un escenario grande y patrocinando a cualquier marca de ginebra rosa…

Tres palabras que definan a Marsella.

Diversión, festival y Zurra

Publicidad